Las autoridades rusas han informado este sábado de la destrucción de dos subestaciones eléctricas ubicadas en las localidades de Mena y Semenivka, en la provincia de Chernígov, en el norte de Ucrania, en un contexto de intensificación de los ataques de Moscú durante la última semana.
Según un comunicado del Ministerio de Defensa de Rusia, durante la noche, y mediante el empleo de un dron 'Geran-4 Seeker', “se ha logrado destruir una subestación de 110 kilovoltios en Mena”. A continuación, el impacto directo de otro vehículo aéreo no tripulado habría inutilizado una segunda instalación de características similares en Semenivka.
El parte oficial subraya que ambas infraestructuras eran utilizadas “en beneficio de las Fuerzas Armadas de Ucrania”, enmarcando estas acciones dentro del aumento de la ofensiva rusa contra objetivos considerados estratégicos en territorio ucraniano.
Al mismo tiempo, las fuerzas rusas han vuelto a golpear infraestructuras portuarias durante la noche del viernes al sábado. El documento precisa que “Las Fuerzas Armadas de Rusia han seguido realizando ataques conjuntos con armas de alta precisión y drones contra estas instalaciones, que operan en beneficio del Ejército de Kiev”.
En jornadas anteriores, el Ejército ruso ya había dirigido ataques contra infraestructuras similares en Chornomorsk y Odesa. Hasta el momento, las autoridades ucranianas no han ofrecido información sobre posibles víctimas mortales o heridos en estas zonas afectadas.