El Ejército ruso ha llevado a cabo un amplio ataque contra la infraestructura energética de la región ucraniana de Odesa que, por el momento, ha dejado un balance de 13 personas heridas, una de ellas en estado grave, además de provocar un apagón casi total que se ha ido restableciendo de forma gradual en las últimas horas.
Según el parte castrense difundido por el Ministerio de Defensa de Rusia, las Fuerzas Armadas rusas efectuaron esta tarde “un ataque aéreo combinado contra la central termoeléctrica de Odesa y siete subestaciones eléctricas”, ubicadas en Usatove, Tsentropolit, Artsikh, Novoodesskaya, Mayaki, Belgorod-Dnistrovskyi y Karolino-Bugaz.
El presidente de Ucrania, Volodmir Zelenski, ha condenado lo que ha calificado de “ataque brutal”, que igualmente ha afectado a “edificios residenciales y el puerto” de la ciudad de Odesa, capital de la provincia. El máximo responsable de la administración regional ucraniana, Oleg Kiper, ha ratificado la cifra de 13 heridos, de los cuales seis han tenido que ser ingresados y uno se encuentra en situación crítica.