Las autoridades rusas han actualizado a ocho el balance de fallecidos por el derrumbe ocurrido la semana pasada en una mina de carbón situada en la región de Magadán, en el extremo oriental del país, después de localizar en las últimas horas otros cuatro cuerpos sin vida.
El Ministerio para Situaciones de Emergencia ruso ha señalado que “los cuerpos de otros cuatro mineros fallecidos han sido hallados en el lugar del desprendimiento de rocas en el distrito de Susumanski”, y ha confirmado la conclusión de las tareas de rescate en el área afectada.
Asimismo, el organismo ha subrayado que “no hay más personas atrapadas entre los escombros”, precisando que los equipos de emergencia han retirado 15.000 metros cúbicos de rocas durante las operaciones de búsqueda y rescate, según ha informado la agencia rusa de noticias Interfax.
El siniestro se registró el 30 de abril en la mina de carbón de Kadikanchanski y, de acuerdo con las primeras hipótesis, podría estar relacionado con el deshielo del permafrost en la zona. Las autoridades estiman que alrededor de 80.000 metros cúbicos de roca se desplomaron sobre la explotación durante el derrumbe.