El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado que las fuerzas estadounidenses han "derribado" siete lanchas rápidas iraníes en el marco de lo que él mismo denomina Proyecto Libertad, una operación destinada a escoltar a los buques mercantes atrapados por el bloqueo en el estrecho de Ormuz.
"Hemos derribado siete pequeñas embarcaciones o, como les gusta llamarlas, lanchas rápidas. Es todo lo que les queda", ha afirmado Trump en un mensaje publicado en redes sociales, en el que ha descrito el alcance de la acción militar contra estas unidades navales iraníes.
El mandatario ha añadido que "Irán ha realizado algunos disparos contra países no implicados, incluido un buque mercante surcoreano. Quizás es el momento de que Corea del Sur se sume a la misión", abriendo así la puerta a una mayor implicación de Seúl en el dispositivo internacional de protección del tráfico marítimo.
El inquilino de la Casa Blanca ha incidido en que "hasta el momento no hay ningún otro caso de daños en el Estrecho", destacando que, según su versión, los incidentes se han limitado a los ataques ya conocidos y que la situación se mantiene bajo control gracias al despliegue del Proyecto Libertad.
En una conversación con un periodista de la cadena estadounidense Fox News, Trump ha lanzado una dura advertencia a Teherán al señalar que, si Irán ataca a los buques integrados en el Proyecto Libertad, serán "borrados de la faz de la Tierra". En esa misma intervención ha defendido el carácter humanitario de la operación, que, ha recordado, está orientada a garantizar la liberación y seguridad de los 20.000 marineros afectados por el bloqueo.
Además, el presidente ha sostenido que las autoridades iraníes son ahora "mucho más maleables", al considerar que la presión ejercida por Estados Unidos mediante el bloqueo naval de los puertos iraníes ha facilitado el margen para una eventual negociación. Este cierre marítimo constituye, a juicio de Trump, "la mejor maniobra militar de la historia".
Según ha expuesto, Teherán se enfrenta a dos únicas salidas: "un acuerdo de buena fe" o "la reanudación de las operaciones de combate". En este contexto, ha advertido de que las bases estadounidenses repartidas por todo el mundo ya se encuentran en fase de preparación ante un posible recrudecimiento de las hostilidades con Irán.