Trump exige acelerar el nuevo salón blindado de la Casa Blanca tras el intento de atentado

El mandatario vincula el ataque frustrado en la cena de corresponsales con la necesidad de culminar el proyecto de 400 millones de dólares, actualmente paralizado por los tribunales

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El presidente de EEUU, Donald Trump, en el Despacho Oval. Europa Press/Contacto/WILL OLIVER

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamó este domingo la finalización inmediata del polémico salón de baile que impulsa en la Casa Blanca, después de haber sido evacuado la noche anterior durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales, marcada por la irrupción de un hombre armado en las inmediaciones del evento.

En un mensaje difundido en su red social, Truth Social, Trump sostuvo que lo ocurrido refuerza la necesidad de contar con un espacio de máxima seguridad dentro del complejo presidencial. Según afirmó, tanto el Servicio Secreto como mandos militares y fuerzas de seguridad venían reclamando una instalación de estas características desde hace tiempo.

“El incidente de anoche demuestra exactamente por qué se necesita un gran salón seguro dentro de los terrenos de la Casa Blanca”, defendió el mandatario, que vinculó directamente el ataque frustrado con la urgencia de concluir el proyecto.

Un proyecto bloqueado por los tribunales

El nuevo edificio, presupuestado en torno a 400 millones de dólares, permanece parcialmente paralizado por la vía judicial. Las obras quedaron suspendidas tras una resolución del juez federal Richard Leon, que ordenó frenar temporalmente el proyecto al considerar que no contaba con todas las autorizaciones necesarias del Congreso.

La demanda fue presentada por un grupo conservacionista contrario a la demolición de la histórica Ala Este, derribada en octubre de 2025 para abrir espacio a la nueva construcción.

Trump cargó duramente contra ese procedimiento judicial y restó legitimidad a los denunciantes. A su juicio, la oposición al proyecto responde a intereses políticos y burocráticos que ponen en riesgo la seguridad presidencial.

Un recinto de “alto secreto militar”

El presidente describió el futuro salón como una estructura de unos 8.000 metros cuadrados, diseñada con estándares extremos de protección. Según explicó, el recinto no tendría plantas superiores ni zonas vulnerables desde las que terceros pudieran acceder o esconderse.

Trump utilizó ese argumento para contrastarlo con el escenario del sábado por la noche, cuando el evento se celebró en el Hotel Washington Hilton, un espacio externo al perímetro presidencial donde el presunto atacante se encontraba alojado.

El sospechoso, identificado por las autoridades como Cole Tomas Allen, de 31 años, fue reducido por los agentes tras abrir fuego y herir a un miembro del Servicio Secreto en el chaleco antibalas. El incidente obligó a evacuar con rapidez a Trump, a la primera dama Melania Trump y al vicepresidente JD Vance.

Seguridad y mensaje político

Trump aseguró que un acto de este tipo “nunca habría ocurrido” en el nuevo salón proyectado para la Casa Blanca y afirmó que las obras avanzan por debajo del presupuesto previsto y más rápido de lo estimado inicialmente, pese al bloqueo judicial.

El episodio reabre además el debate sobre la seguridad presidencial en Estados Unidos, especialmente después de varios intentos de ataque sufridos por Trump en los últimos años. También vuelve a situar en el centro la estrategia del mandatario de transformar físicamente la Casa Blanca con grandes proyectos arquitectónicos convertidos, al mismo tiempo, en símbolo político.