La Armada de China ha comunicado este miércoles que varios de sus navíos de guerra, entre ellos un destructor, han navegado en las inmediaciones de varias islas japonesas de la prefectura de Okinawa, en un contexto de creciente tensión bilateral y justo al concluir una serie de maniobras militares en la zona.
Según las autoridades militares chinas, el tránsito de estos buques frente a las islas de Yonaguni e Iriomote se ha producido después de diversas actividades navales con las que el Ejército chino ha puesto a prueba sus capacidades operativas en alta mar en áreas del océano Pacífico.
El Mando de Teatro Oriental del Ejército de China, responsable de este tipo de operaciones y de los asuntos vinculados al estrecho de Taiwán, ha detallado que en estos ejercicios participaron 133 buques, de acuerdo con los datos difundidos por la agencia oficial Xinhua.
Tokio permite el paso de embarcaciones extranjeras por este corredor marítimo, si bien se reserva la facultad de actuar si algún barco se desvía hacia sus aguas territoriales. Estas maniobras chinas comenzaron el lunes, poco después de que las Fuerzas de Autodefensa de Japón se integraran en unas actividades militares conjuntas con Filipinas, Estados Unidos y otros países de la región.
Las relaciones entre China y Japón se han ido deteriorando desde noviembre, cuando la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, advirtió de que cualquier ofensiva militar china contra Taiwán, incluido un bloqueo naval, podría ser catalogada como una "situación que amenaza la supervivencia" en la zona, lo que habilitaría a Japón a ejercer su derecho a la legítima defensa colectiva, tal y como recoge su Constitución.
Para Pekín, estas manifestaciones son "erróneas" y constituyen un "duro golpe a las relaciones entre los dos países". Asimismo, las autoridades chinas han censurado el despliegue de buques japoneses en el estrecho de Taiwán, unas actuaciones que consideran "un alarde de fuerza y provocaciones deliberadas".