El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado este miércoles en el Congreso que “no aparta” a la Policía Nacional del proceso de regularización de personas migrantes, subrayando que este cuerpo es el responsable de verificar que ningún solicitante con antecedentes penales o que suponga un riesgo para la seguridad o el orden público vaya a ser regularizado.
Durante la sesión de control al Gobierno en la Cámara Baja, la diputada del PP Ana Belén Vázquez ha reprochado al Ejecutivo que esté promoviendo una “regularización en masa” y que lo haga “a espaldas de la Policía Nacional, que son los que tienen la competencia exclusiva”.
“No se aparta”, ha replicado Marlaska, insistiendo en que “la migración y la regularización es un conjunto de intervención de todo el Gobierno y de distintos departamentos ministeriales, no se va a regularizar a nadie que tenga antecedentes penales y a nadie que representa un peligro a la seguridad y al orden público”.
La parlamentaria popular ha cuestionado además la instrucción remitida a los centros penitenciarios para tramitar la regularización de “todos” los internos extranjeros, algo que ha calificado de incoherente. Frente a ello, Marlaska ha reiterado que no se concederá la residencia a quienes cuenten con antecedentes, remitiéndose a los informes elaborados por la Policía.
El PP ha criticado igualmente que se habilite a Correos y a Tragsa para tareas de gestión documental, “esa empresa agrícola forestal en la que Ábalos colocaba a prostitutas”. “Papeles para todos y policías para nada”, ha zanjado Vázquez en su intervención.
En su respuesta, el titular de Interior ha pedido a la oposición que deje de difundir “bulos xenófobos” y ha defendido que España constituye un ejemplo de país que “fomenta una migración regular, ordenada y segura”, rechazando cualquier asociación automática entre migración y delincuencia. Ha señalado que, en los últimos años, la migración ha aumentado en torno a un 10%, mientras que la criminalidad ha descendido un 10% en la última década.
Para concluir, Marlaska ha respondido a las referencias del PP al exministro José Luis Ábalos remitiéndose al “caso Kitchen”, recordando el uso que hizo el Gobierno de Mariano Rajoy de la Policía para “tapar el crimen imputado al PP y buscar pruebas falsas contra el adversario político”.