Al menos 33 asistentes han requerido atención sanitaria en el centro de Francia por intoxicaciones relacionadas con drogas, cinco de ellos en situación de urgencia, y más de 600 personas han sido sancionadas por las fuerzas de seguridad tras tres días de una masiva fiesta ilegal celebrada en el departamento de Cher.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, se ha desplazado personalmente a la zona para condenar un “evento totalmente ilegal” como ha sido el festival de música electrónica Teknival, desarrollado en un campo de tiro de la Dirección General de Armamento (DGA) francesa, ubicado entre Bourges y Cornusse, que llegó a congregar a más de 40.000 asistentes en su punto álgido del sábado por la tarde.
Los promotores del encuentro escogieron de forma deliberada Bourges como emplazamiento por ser la ciudad natal de Nuñez, a quien han criticado repetidamente por sus políticas de represión contra los macroeventos gratuitos en Francia, según “Le Figaro”.
“Esta situación es inaceptable. No obstante, el Estado ha intervenido para garantizar la seguridad de los participantes y de los residentes locales”, ha manifestado el ministro a través de las redes sociales.
Con el fin de salvaguardar en la medida de lo posible la salud de los participantes, un dispositivo compuesto por cuarenta y cinco bomberos y treinta miembros de Protección Civil se ha mantenido desplegado en las inmediaciones del Teknival durante todo el festival, de acuerdo con la información facilitada por el prefecto de Cher, Philippe Le Moing Surzur.