La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha expresado este domingo su deseo de que Italia “reaccione” tras los controles impuestos por España a los viajeros procedentes de ese país y que tenga “claro” que el espacio Schengen “no ha sido violado y está garantizado”.
Aagesen se ha pronunciado así después de la crisis migratoria en Ceuta, donde entraron decenas de miles de personas, la mayoría de las cuales ha regresado ya a Marruecos. La vicepresidenta ha rechazado que los acontecimientos en la ciudad autónoma justifiquen una lectura de ruptura del espacio europeo de libre circulación.
“No ha habido ninguna persona que haya llegado a la Península”
La ministra ha defendido que “no ha habido ninguna persona que haya llegado a la Península”, en respuesta a la justificación empleada por el Ejecutivo de Giorgia Meloni para imponer controles a los viajeros españoles.
Con ese argumento, Aagesen ha querido subrayar que la situación se ha mantenido circunscrita a Ceuta y que no se ha producido una derivada hacia el territorio peninsular que permita presentar la crisis como una amenaza al funcionamiento general de Schengen.
España responde con controles a viajeros desde Italia
La vicepresidenta tercera ha señalado que la medida adoptada por España este sábado para los viajeros procedentes de Italia busca “defender la dignidad de los ciudadanos españoles”.
El Gobierno decidió restablecer controles temporales en las fronteras aéreas y marítimas para pasajeros llegados desde Italia después de que Roma activara controles a viajeros procedentes de España. Madrid enmarca su decisión en una respuesta temporal y proporcionada dentro de los mecanismos previstos por la normativa europea.
El BOE publica la orden de Interior
El Boletín Oficial del Estado ha publicado este domingo la orden del Ministerio del Interior por la que se activan controles en las fronteras aéreas y marítimas españolas para los pasajeros procedentes de Italia.
La medida estará vigente durante treinta días naturales, desde las 00.00 horas del 8 de agosto de 2026 hasta las 24.00 horas del 7 de septiembre de 2026. Interior justifica la decisión en “la elevada presión registrada en la ruta del Mediterráneo central”.
Una medida temporal y revisable
Los controles afectan a conexiones aéreas y marítimas procedentes de Italia y se aplicarán durante el plazo fijado por Interior, aunque su continuidad dependerá de la evolución de la situación. El Gobierno insiste en que se trata de una medida temporal y que el espacio Schengen sigue garantizado.
La decisión se produce en un contexto de tensión diplomática y europea por la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, que ha provocado reacciones en distintos Estados miembros y ha obligado a Bruselas a seguir de cerca la evolución de los controles en fronteras interiores.
Schengen, en el centro del debate
El mensaje de Aagesen busca trasladar dos ideas: que España mantiene el control de la situación tras la crisis de Ceuta y que no existe una vulneración de Schengen que justifique una reacción prolongada por parte de Italia.
La vicepresidenta ha defendido que la libre circulación europea no se ha visto comprometida y que las medidas adoptadas deben entenderse en un marco temporal, excepcional y ajustado a la situación. El Gobierno espera ahora que Roma revise su posición y que los controles no deriven en una tensión duradera dentro del espacio común europeo.