El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha expresado su agradecimiento a los estudiantes de Casa Árabe en Madrid por el respaldo mostrado a la institución y por su movilización ante el desalojo de la sede, anunciado por el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, a finales de junio y fijado para el 1 de septiembre.
Según ha informado el Ministerio, el responsable de Exteriores se ha reunido este martes con un grupo de alumnos preocupados por el futuro del edificio en el que Casa Árabe lleva asentada dos décadas.
“Su movilización es signo de una sociedad civil sana y activa, que se preocupa por lo que sucede en nuestro país, y que quiere que España y Madrid sigan siendo lo que son: abiertas, plurales y democráticas”, ha reivindicado Albares.
Al mismo tiempo, el jefe de la diplomacia española ha subrayado que el Gobierno y el Ministerio de Exteriores “están trabajando en encontrar soluciones para todos los afectados”.
Conversación de Albares con el alcalde de Madrid
En este contexto, el ministro mantuvo este lunes una conversación telefónica con el alcalde Almeida, a quien ofreció una reunión para analizar el problema y a quien trasladó “la sorpresa que esta decisión unilateral ha generado entre los embajadores árabes residentes en Madrid”.
Durante la llamada, el ministro remarcó al regidor que el desalojo resulta “incomprensible” para los gobiernos y sociedades árabes y que “supone un grave daño para la política exterior, la imagen internacional de España y la proyección internacional de Madrid”.
Tal y como señalan desde Exteriores, la semana pasada el Consejo de Embajadores árabes en Madrid remitió una carta al Ministerio en la que respaldó el trabajo de Casa Árabe y se mostró a favor de que continúe en su ubicación actual.
En la conversación con Martínez-Almeida, Albares también transmitió al alcalde la inquietud de los estudiantes, que desconocen dónde podrán continuar sus cursos el próximo año académico. Desde el Ministerio recuerdan que la llamada se desarrolló en un clima cordial y constructivo y que concluyó con el compromiso de seguir dialogando para intentar que Casa Árabe permanezca en su sede actual.