El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha definido este lunes como “gesto patriótico” el pacto alcanzado con el PP para concurrir con una lista conjunta al Senado en las elecciones del 29N. En virtud de este acuerdo, Vox renuncia a presentar candidatura propia en seis provincias y limita su presencia a un único aspirante en otras 14 circunscripciones.
“En tres palabras: todo por España”, ha sentenciado Abascal durante el acto de presentación de los cabezas de lista para los comicios del 29N celebrado en el Auditorio de Talavera de la Reina (Toledo). En el evento ha estado acompañado por el vicepresidente y secretario general del partido, Ignacio Garriga, y por el vicesecretario de Comunicación, Manuel Mariscal, número uno por Toledo. El partido ha llenado el recinto, con unas 1.200 personas en el interior, mientras que alrededor de 1.500 simpatizantes, según datos de Vox, se han quedado fuera.
Abascal ha subrayado las “muchas diferencias” que separan a Vox del PP, pero ha insistido en que “por encima” de los programas está la necesidad de dar “respuesta” al “Frente Corrupto y el Frente Traidor a España”, aludiendo al acuerdo entre PSOE y Frente Amplio para concurrir con una candidatura única a la Cámara Alta.
“Nosotros tenemos verdaderas diferencias en lo esencial que tiene que ver con nuestra campaña, en la prioridad nacional, en la reemigración, en la desregulación”, ha reiterado el líder de Vox en una entrevista en 'Telemadrid', recogida por Europa Press. Ha acusado además a los 'populares' de haber aplicado “parte de las políticas que nos han llevado a este sitio”.
Pese a ello, ha defendido que estaban “obligados a hacer un gesto político” y ha confiado en que “sea útil para el objetivo”. Ha resaltado la importancia que, a su juicio, tendrá el Senado en la próxima legislatura, especialmente por la renovación de cuatro magistrados del Tribunal Constitucional, un elemento clave en la negociación con el PP.
“Sabemos que la izquierda lo que quiere es bien secuestrar el Senado, bien secuestrar el Constitucional”, ha afirmado, criticando varias resoluciones del tribunal de garantías por dar “la razón” al Ejecutivo “en cosas absolutamente sorprendentes, incluso revisando autos del Tribunal Supremo” y “actuando como un tribunal perfectamente político y partidista”.
El acuerdo sellado entre PP y Vox, orientado a concentrar el voto del bloque de la derecha y contrarrestar el pacto del PSOE, Frente Amplio y las izquierdas territoriales, establece que Vox no se presentará en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares. En estas provincias, el PP incorporará en su lista a un candidato independiente propuesto por Vox, al que cederá “la segunda o tercera posición”.
Además, la formación de Abascal solo registrará un aspirante en Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén. En las otras veintitrés provincias, Vox concurrirá al Senado con sus listas habituales.
Por su parte, el PP no presentará candidatura en Guipúzcoa, donde lleva 26 años sin obtener senador, ni en Gerona y Tarragona, dos circunscripciones en las que nunca ha logrado representación en la Cámara Alta. Con este diseño, PP y Vox calculan alcanzar entre 125 y 140 senadores de los 209 que se eligen el 29 de noviembre, según fuentes conocedoras de la negociación.
Vox reivindica su programa y pide no confiarse
Durante su intervención, Abascal ha recalcado que las propuestas de Vox, como la reducción de la burocracia, la eliminación de los impuestos que considera abusivos o la repatriación de inmigrantes, “no defienden sus propios intereses, sino que son la voz del pueblo”.
En la misma línea, ha aludido a los problemas de acceso a la vivienda, que ha vinculado al incremento de la inmigración, y ha resumido los ejes centrales del programa de Vox para el 29 de noviembre: prioridad nacional, desregulación y bajada de impuestos y “remigración” de los inmigrantes ilegales y de los legales que delincan o vivan de ayudas públicas.
Ante los 53 cabezas de lista al Congreso para el 29N, Abascal ha pedido al electorado “no confiarse”, advirtiendo de que el triunfo del bloque de la derecha no está asegurado pese a los sondeos que anticipan una amplia mayoría de PP y Vox.
“Ya nos confiamos, sobre todo algunos, los de siempre (en alusión al PP), en el 2023 y el cambio no llegó”, ha recordado, insistiendo en que “las encuestas son encuestas”. Ha alertado de que “enfrente no hay un Gobierno, sino una organización criminal” cuyo “capo”, al que ha identificado con el presidente, Pedro Sánchez, “está dispuesto a cualquier mentira y cualquier intento de intimidación”. “No hay que vender la piel del oso antes de cazarlo”, ha remachado.
Garriga, por su parte, ha puesto en valor que, con este acuerdo para la Cámara Alta, Vox ha puesto “el interés general frente al particular, el bien común y a España frente a los nombres y los sillones”, y ha celebrado la “generosidad y altura de miras” demostrada por la formación.
Al mismo tiempo, ha prometido que Vox “dará voz” a quienes se sienten “abandonados y traicionados” y ha pedido a los votantes que confíen en que el partido “es la garantía para sacar a Pedro Sánchez” de La Moncloa. “Hemos venido a cambiar las cosas”, ha concluido, llamando a la movilización para el 29N.