Carmen Calvo invoca el Estado de Derecho frente al “aterrador” principio de prioridad nacional

Carmen Calvo reclama activar el Estado de Derecho para frenar la “prioridad nacional” y alerta de que la igualdad y la democracia están en juego.

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La exvicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo en declaraciones a los medios con motivo de los Premios Primero de Mayo de UGT Extremadura 2026 EUROPA PRESS

La exvicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo en declaraciones a los medios con motivo de los Premios Primero de Mayo de UGT Extremadura 2026 EUROPA PRESS

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La presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, ha reivindicado el Estado de Derecho como herramienta esencial para frenar el "aterrador" principio de prioridad nacional, al que acusa de generar "desigualdad".

En sus palabras, aunque "de momento" esta idea se encuentra solo en una "conversación pública" y se plantea "discriminar" a determinadas personas, si llegara a plasmarse en normas concretas deberá "reaccionar" el Estado de Derecho. Ha recalcado que en España "a quienes son españoles por las diferentes maneras en las que se es español con arreglo a las leyes no se puede discriminar a nadie".

Calvo ha subrayado que este "principio de no discriminación" figura expresamente en la Constitución, en las directivas europeas incorporadas a la Ley de Igualdad de Trato y en el conjunto del derecho "anti-discriminatorio" de la Unión Europea.

"Es decir, estamos delante de una legalidad en nuestro país que impide que alguien pueda ser discriminado", ha reiterado, insistiendo en que, si se llegaran a aprobar legalmente principios de carácter discriminatorio, "el Estado tiene muchos mecanismos de reacción, incluidos los recursos de cada persona que se sienta atropellada en su derecho del trato igualitario".

Rechazo frontal a la prioridad nacional

La también exvicepresidenta del Gobierno se ha expresado así ante los medios durante el acto en el que ha recogido uno de los Premios Primero de Mayo que otorga UGT Extremadura, ocasión en la que ha mostrado su rechazo al principio de prioridad nacional.

Tras remarcar que "desde que se formula hasta por donde va hoy, no hemos visto más que modularla (esa idea), definirla, redefinirla, volverla a redefinir", ha sostenido que ello supone "una prueba empírica de que la idea no se puede albergar en un estado constitucional de derecho".

"Sólo faltaría, sólo faltaría que quienes además hablan continuamente de libertad se la estén negando a cada quien en sus características de raza, procedencia, opción, sexo... Sólo faltaría", ha afirmado Calvo, quien ha defendido que "la igualdad es el trato de igualdad de oportunidades a quienes todos somos diferentes", y ha calificado de "verdaderamente aterrador" que "ya hay gente que propone la desigualdad".

Ha reivindicado que "España es una gran democracia, es la 12 potencia económica del mundo, una de las mejores 20 democracias, no dicho por nosotros, sino por organismos que nos evalúan externamente y yo en ese sentido estoy siempre con esperanza", recordando además que "el pueblo español viene de una dictadura que está muy cerca, no está tan lejos, tiene todavía olfato más que suficiente, generación tras generación, para saber lo que tenemos que defender".

En esta línea, ha alertado de que "hay gente que propone ya la desigualdad", y que tras una primera fractura "después de esa división vendrá otra y luego otra". "¿Y si proponemos dentro de los territorios que uno sea antes¿, ¿y si proponemos que sea antes un sexo¿, ¿y si proponemos que sea antes una característica?... Ésta es la locura de los que proponen esto porque no acaban de entender que la dignidad es la esencia de lo humano y la aportamos todos, en cualquier lugar del mundo y en cualquier circunstancia del mundo", ha manifestado.

Según ha indicado, "lo que está en jaque mate además de eso es el sentido de la humanidad, de lo que es la humanidad", por lo que, a su juicio, "habrá que estar ojo avizor", respondiendo a esos discursos "con argumentos y con propuestas" y, si llegan a plasmarse en la realidad, recurriendo al Estado de Derecho.

La igualdad y la democracia, en el centro del debate

En otro momento de su intervención, Calvo ha mostrado su agradecimiento por el Premio Primero de Mayo concedido por UGT Extremadura, galardón que ha dedicado al expresidente Guillermo Fernández Vara, ya fallecido.

"No puedo, es difícil que pasen muchos días sin que me acuerde de él, de todo el significado que él tiene para tantos hombres y mujeres de esta tierra, pero también para quienes somos compañeros de camino", ha señalado.

Al hilo de la reflexión sobre el contexto actual, ha puesto el foco en que hoy "está en juego es la igualdad, la idea de igualdad" frente a la posición de los "combatiente, luchadores por la desigualdad".

"Vemos cada día riquezas descomunales en el mundo absolutamente imposibles casi de pensar. El tecnofascismo se está haciendo con la riqueza del mundo y contra eso es muy difícil evidentemente luchar", ha expuesto, añadiendo que "eso hace que quienes siendo la inmensa mayoría del planeta se ven cada vez más arrinconados en sus posibilidades de vida empiecen a estar desconcertados, abrumados muchas veces en cada uno de los países, de los estados, y no tengamos un registro de brújula claro".

En este escenario, ha defendido que "la brújula es siempre la democracia porque la democracia engloba a todos". "La brújula es el compromiso de la democracia con el estado de bienestar. Sin estado de bienestar es difícil hablar de democracia. La desigualdad es muy cara, es mucho más cara que la igualdad. Esto lo decía Angela Merkel, nada sospechosa de estar en un pensamiento progresista", ha apuntado.

"Quienes proponen la desigualdad, la desigualdad es un tirabuzón que no tiene límite. Primero te proponen que sean primero uno y luego otro. Luego dentro de los primeros te propondrán otro segmento y luego otro segmento, y luego otro segmento, y llegamos al fascismo en el que uno mande y los demás obedecen", ha advertido.

Ha concluido defendiendo que "la soberanía le pertenece al pueblo soberano y no a la riqueza, como que el destino de un país le corresponde al poder que le pertenece al pueblo y no a quienes pueden tener más influencia, más riqueza o más poder concentrado, a veces de manera opaca, donde ni siquiera sabemos que lo tienen".