La crisis migratoria en Ceuta ha derivado en nuevos problemas de orden público después de varios altercados entre migrantes, vecinos y fuerzas de seguridad. La Policía Nacional ha detenido ya a 12 ciudadanos marroquíes por su presunta participación en el ataque contra un vehículo militar, mientras el Ministerio del Interior ha anunciado el envío de 40 antidisturbios más a la ciudad autónoma.
Los incidentes se producen casi un mes después de las entradas masivas registradas los días 30 y 31 de julio. Aunque la mayoría de las personas que cruzaron la frontera regresaron posteriormente a Marruecos, miles de migrantes continúan en Ceuta y los recursos habilitados para alojarlos permanecen sometidos a una fuerte presión.
Doce detenidos por el ataque a un vehículo militar
La Policía Nacional ha detenido este viernes a 12 ciudadanos marroquíes por su presunta implicación en el ataque sufrido por un vehículo militar durante la madrugada. Según ha explicado un portavoz policial en Ceuta, un grupo de migrantes arrojó piedras y otros objetos contra el vehículo, en el que viajaban cuatro soldados.
Los militares consiguieron abandonar el lugar y solicitaron la intervención policial tras quedar, uno de los militares, herido leve por el impacto de una piedra. Las autoridades investigan ahora las circunstancias del ataque y la posible responsabilidad individual de los arrestados.
Las protestas interrumpen la asistencia de Cruz Roja
La tensión también se ha trasladado a las zonas en las que permanecen concentrados numerosos migrantes. Decenas de manifestantes han participado en una sentada para impedir que los vehículos de Cruz Roja llegaran a la playa de El Trampolín, donde la organización distribuye alimentos y agua.
La protesta ha obligado a interrumpir temporalmente el reparto, mientras se han registrado durante la tarde del viernes otros incidentes en las playas de El Trampolín y Benítez, como la destrucción de los refugios improvisados por los migrantes. Así las cosas, la Policía se vio obligada a intervenir para evitar enfrentamientos directos.
Tras los altercados, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha reclamado que cesen las amenazas contra los voluntarios y ha defendido el trabajo de las organizaciones humanitarias. Saiz ha calificado a la sociedad ceutí como un ejemplo de "convivencia, solidaridad y serenidad", al tiempo que ha pedido no responsabilizar colectivamente ni a los vecinos ni a los migrantes de los actos violentos.
Interior envía otros 40 antidisturbios
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este viernes el envío de 40 agentes de las Unidades de Intervención Policial para reforzar la seguridad y contener nuevos altercados. Antes de este último refuerzo, Interior cifraba el dispositivo en 880 policías nacionales, 270 más que antes de las entradas masivas, y 714 guardias civiles. Parte de los agentes se dedica a la vigilancia fronteriza, mientras otros intervienen en las tareas de identificación, seguridad ciudadana y tramitación de expedientes.
Días antes, el Gobierno declaraba la situación de interés para la Seguridad Nacional en Ceuta, designando al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, como autoridad funcional para coordinar la respuesta. La medida adoptada ha servido para integrar los recursos estatales y autonómicos bajo una estructura común.
Cuántos migrantes permanecen en Ceuta
A día 28 de agosto, el número exacto de personas que continúan en la ciudad sigue siendo objeto de discrepancias, pues Interior calcula que quedan alrededor de 5.000 migrantes, mientras que las estimaciones manejadas por las autoridades ceutíes han oscilado entre 8.000 y 12.000. Las discrepancias responden a los movimientos de entrada y salida, las devoluciones, los traslados y las dificultades para completar la identificación.
En cualquier caso, Marlaska ha elevado a 1.898 el número de menores identificados, los cuales exigen un procedimiento específico diferente, ya que no pueden ser devueltos automáticamente y deben permanecer bajo protección mientras se determina su edad, identidad, situación familiar y posible traslado.
El Ejecutivo ha habilitado recursos temporales para descongestionar las playas y otros asentamientos improvisados para así concentrar la atención humanitaria, mejorar las condiciones sanitarias y facilitar los trámites de identificación, asilo o retorno.
El Gobierno defiende la colaboración con Marruecos
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha calificado de "esencial" la colaboración con Marruecos. Según el balance trasladado por el Gobierno, esta coordinación permitió que una amplia mayoría de quienes entraron los días 30 y 31 de julio regresara en las horas posteriores y contribuyó a frustrar un nuevo intento multitudinario a mediados de agosto.
Las fuerzas de seguridad marroquíes han reforzado los controles en Fnideq, es decir Castillejos, y en las carreteras de acceso a la frontera. Durante el intento de entrada del 15 de agosto, Marruecos interceptó a centenares de personas antes de que alcanzaran el perímetro fronterizo.
Albares ha asegurado que el diálogo con Rabat se mantiene activo desde el primer momento. También ha reiterado el rechazo del Gobierno español a las reclamaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla, una cuestión diferente de la cooperación operativa para controlar los movimientos migratorios.
La Asamblea de Ceuta condena la violencia
La Asamblea de Ceuta ha aprobado por unanimidad una declaración institucional de condena de la violencia y de apoyo a las fuerzas de seguridad, los servicios públicos y las organizaciones humanitarias.
El documento advierte de que la ciudad se encuentra en una situación crítica y reclama recursos suficientes para recuperar la normalidad. Los grupos representados en la Asamblea también han pedido que los incidentes individuales no se utilicen para alimentar enfrentamientos entre comunidades.