El Gobierno ha reiterado este sábado que ninguna de las personas que han accedido de forma irregular a Ceuta en los últimos días desde Marruecos ha abandonado la ciudad rumbo a la península. El Ejecutivo subraya que España mantiene un sistema de doble control para impedir que esas entradas se traduzcan en accesos al resto del espacio Schengen y asegura que su integridad se encuentra “plenamente garantizada”.
“Ninguna de las personas que cruzaron irregularmente a Ceuta ha salido de la ciudad hacia la Península, ni habría podido hacerlo”, sostienen fuentes del Ejecutivo español.
Las mismas fuentes remarcan que “la integridad del espacio Schengen está plenamente garantizada”, recordando que existe un control de salida desde 1991, un doble filtro y “la práctica totalidad de las entradas revertidas en menos de 48 horas”.
El Gobierno incide así en el mensaje lanzado este viernes por el ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, que remarcó que la “integridad” del espacio Schengen está “garantizada”, después de que Italia optara por suspender temporalmente el acuerdo de libre circulación con España.
“No es posible trasladarse de Ceuta y Melilla a la Península sin identificarse en un control de policía”, subrayó Albares en un mensaje de X en el que criticó la “confusión interesada” que, a su juicio, se está generando en torno a esta cuestión.
En esta línea, desde el Ejecutivo recuerdan que España aplica un “doble filtro”: un primer control en la frontera con Marruecos y un segundo, el control Schengen, a la salida hacia la Península, con el objetivo de que “una entrada irregular en las ciudades no se convierta nunca en una entrada al resto de Schengen”.
Este sistema está vigente desde la adhesión de España a Schengen en 1991, recogido en la Declaración sobre Ceuta y Melilla aneja al Acuerdo de Adhesión, y respaldado por el Código de Fronteras Schengen en su artículo 41.
“Nadie viaja de Ceuta o Melilla a la Península sin identificarse ante la Policía Nacional en puerto y aeropuerto. Además, navieras y aerolíneas están obligadas a verificar los documentos”, explican las mismas fuentes gubernamentales.
Últimos retornos y situación de los llegados
Al mismo tiempo, el Ejecutivo recalca que entrar de manera irregular en Ceuta “no da derecho a permanecer en España, ni a viajar a la Península, ni a circular por Europa” y calcula que, de las cerca de 50.000 personas que cruzaron irregularmente, más de 48.000 han sido ya devueltas a Marruecos en menos de 48 horas. El último traslado a la península tuvo lugar el miércoles e implicó a 39 personas procedentes del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
Por último, el Gobierno rechaza que el proceso de regularización extraordinaria tenga “relación alguna” con estos sucesos, ya que exige acreditar residencia en España antes del 1 de enero de 2026 y haber permanecido cinco meses continuados en el momento de presentar la solicitud. Además, advierte de la “lectura interesada y errónea” que se ha difundido en redes sociales y aplicaciones de mensajería sobre la reciente sentencia del Tribunal Supremo, dando a entender falsamente que quien lograra cruzar a Ceuta podría quedarse en España.
Según aclara el Ejecutivo, esta resolución judicial no altera la Ley de Extranjería ni permite la permanencia de quienes entran de forma irregular, sino que únicamente obliga a aplicar el procedimiento ordinario de devolución.