La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha destacado que la reapertura gradual del paso fronterizo con Marruecos en ambos sentidos, acordada este sábado tras permanecer casi dos días clausurado para frenar las avalanchas, se ha llevado a cabo “después de que la presión migratoria haya disminuido durante las últimas horas”, una medida que, según ha remarcado, se ha tomado “bajo criterios de seguridad y en coordinación permanente con las autoridades marroquíes”.
Moh ha indicado que en esta fase inicial la prioridad ha sido atender a los viajeros afectados por la Operación Paso del Estrecho (OPE), muchos de ellos atrapados desde la noche del jueves sin poder continuar su ruta.
“Por cuestiones humanitarias había que darles esa celeridad”, ha afirmado la delegada, al subrayar que algunos llevaban más de 36 horas aguardando para atravesar el puesto fronterizo. Al mismo tiempo, se ha permitido de nuevo la entrada a Melilla de las personas que habían quedado retenidas en territorio marroquí durante el cierre.
De acuerdo con los datos aportados por la representante del Gobierno, en las dos primeras horas de reapertura cruzaron hacia Marruecos en torno a 150 vehículos, mientras que entre 70 y 80 accedieron a la ciudad autónoma. El paso peatonal también se ha normalizado en ambos sentidos mediante grupos organizados de unas veinte personas, con el fin de mantener el orden y la seguridad.
La delegada ha recalcado que la situación seguirá analizándose de manera continua y que cualquier cambio en el régimen de funcionamiento del paso fronterizo dependerá de cómo evolucionen los acontecimientos sobre el terreno.
La vuelta a la actividad en la frontera se produce tras dos noches de intensa presión en distintos tramos del perímetro y después de un amplio despliegue coordinado entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el resto de servicios implicados en el operativo.
Durante su intervención ante los medios, Moh ha expresado su reconocimiento a todos los profesionales movilizados, con una alusión especial a Guardia Civil y Policía Nacional, cuyos agentes, ha dicho, han trabajado “minuto a minuto” de forma conjunta para hacer frente a la situación.
La delegada ha detallado que durante la última madrugada se intervino de nuevo en varios puntos sensibles, entre ellos el Dique Sur, el paso de Beni Enzar y el entorno de Barrio Chino. Ha precisado que esta última zona y el Dique Sur concentraron los momentos de mayor tensión, al llegar a congregarse entre las dos y las cuatro de la mañana alrededor de un millar de personas en las inmediaciones del perímetro.
Moh ha puesto igualmente en valor la actuación de las fuerzas de seguridad marroquíes, cuya coordinación con los efectivos españoles ha calificado de “excelente”, y ha remarcado el trabajo preventivo desplegado para evitar nuevos intentos de entrada irregular.
Respecto al balance de la noche, la delegada ha señalado que accedieron a Melilla 15 menores, de los que cuatro eran niñas, además de cuatro mujeres adultas. A su entender, estas cifras muestran la eficacia del dispositivo activado en una jornada marcada por una fuerte presión migratoria.
Asimismo, ha avanzado el envío de nuevos refuerzos para sostener el nivel operativo. A los especialistas de la Guardia Civil ya presentes en Melilla se sumará a lo largo de la tarde una nueva unidad del Instituto Armado y, en las próximas horas, se incorporarán también más agentes de la Policía Nacional. Estos apoyos permitirán dar relevo a los efectivos que acumulan varias jornadas de trabajo ininterrumpido.
Por último, Sabrina Moh ha reconocido la labor de Protección Civil, Cruz Roja y Policía Local tanto en la atención humanitaria como en la gestión del tráfico y de los cortes de carretera necesarios durante el dispositivo. Ha llamado a la calma a la población, ha resaltado la coordinación entre todas las Administraciones y ha asegurado sentirse “especialmente orgullosa de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”.