El Gobierno de España ha manifestado este jueves su firme rechazo por la muerte de la periodista Amal Jalil y las heridas sufridas por su colega Zainab Faraj, como consecuencia de ataques de Israel mientras ambas realizaban su labor informativa en el sur del Líbano.
En una nota difundida por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, recogida por Europa Press, el Ejecutivo ha expresado igualmente su solidaridad con los familiares y allegados de las víctimas, y ha censurado los posteriores ataques contra los equipos sanitarios encargados de las tareas de rescate y evacuación.
Asimismo, el Gobierno ha reiterado su petición a todas las partes para que respeten el alto el fuego en Líbano y cumplan con el derecho internacional humanitario, “incluidos los principios de distinción, proporcionalidad y precaución”.
En este sentido, el Ministerio ha recalcado que, “de acuerdo con el Protocolo I del Convenio de Ginebra de 1949 el personal sanitario, los trabajadores humanitarios y los periodistas no pueden ser objeto de ataques, éstos son injustificados e inaceptables y deben cesar de inmediato”.
Del mismo modo, ha subrayado que el derecho a la información es “esencial para garantizar la transparencia, la libertad de expresión y el acceso a la información veraz de todos los ciudadanos”. “Los ataques contra periodistas constituyen una grave violación del derecho internacional humanitario que no deben quedar impune”, ha señalado Exteriores.
Amal Jalil ejercía como reportera para el diario libanés 'Al Ajbar'. Se había desplazado junto a Zeinab Faraj a la localidad de Tiri, donde quedaron atrapadas durante horas bajo los bombardeos israelíes, que causaron además otras dos víctimas mortales.
Más tarde, un equipo de la Cruz Roja Libanesa se desplazó hasta Tiri y logró recuperar los cuerpos de los dos fallecidos, aunque inicialmente no pudo evacuar a las dos periodistas debido a nuevos ataques con drones atribuidos a Israel.
En el caso de Faraj, fue finalmente trasladada al hospital público de Tebnine, pero durante el trayecto hacia el centro médico fue objeto de disparos por parte del Ejército israelí, según informó la agencia de noticias oficial libanesa NNA.
El fallecimiento de Amal Jalil se suma al de más de 230 periodistas en la Franja de Gaza y a 23 en el Líbano desde el inicio del conflicto en 2023, de acuerdo con las cifras de la Federación Internacional de Periodistas citadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores.