Más de seis de cada diez ciudadanos en España afirman implicarse de forma activa en el cuidado de su salud, de acuerdo con los resultados de una encuesta elaborada por Key-Stone.
El sondeo, realizado a 3.000 personas adultas residentes en el país, apunta a un cambio de fondo en los hábitos y prioridades posteriores a la pandemia de COVID. “Nuestra investigación pone de manifiesto el profundo cambio en los comportamientos y las prioridades de los españoles después de la crisis pandémica”, ha señalado Roberto Rosso, fundador y presidente de Key-Stone.
Según el informe, son sobre todo las mujeres, la generación de los 'boomers' y los grupos con nivel socioeconómico medio-alto quienes muestran una mayor implicación en el cuidado de su bienestar, mientras que la Generación Z se va sumando con una implicación cada vez más intensa.
El 66 por ciento de los participantes manifiesta que la razón principal para cuidar su imagen física y estética es sentirse bien consigo mismos. A continuación se sitúan el propósito de sentirse más activos y con energía (39%) y el deseo de reforzar la autoestima (36%). La búsqueda de aprobación social, la influencia de referentes mediáticos y de 'influencers' también influye, aunque queda en un segundo plano. Casi seis de cada diez encuestados consideran relevante cuidar su aspecto, no por simple vanidad, sino como reflejo de un equilibrio interior. En la franja de 20 a 29 años cobran más peso la autoestima y la sensación de vitalidad, mientras que entre los mayores de 60 años predomina la intención de envejecer de forma saludable.
“Estos datos evidencian algo que va más allá de las estadísticas: el COVID no ha cambiado los hábitos de los españoles, ha cambiado su sistema de valores. Cuidarse ya no es un gesto de mantenimiento, sino que se ha convertido en un acto identitario”, ha concluido Rosso.