La fragata F-111 “Bonifaz”, primera unidad del programa F-110 que se construye en los astilleros de Navantia en Ferrol, ha marcado un nuevo hito al realizar el primer arranque de dos de sus cuatro generadores diésel, un paso fundamental hacia la plena autonomía energética del buque.
Según ha detallado la compañía, la nave, que permanece atracada en el muelle 10 de las instalaciones ferrolanas, ha conseguido producir energía eléctrica por sus propios medios, requisito imprescindible para continuar con las pruebas de funcionamiento del sistema de propulsión. Este avance llega después de haber completado con éxito el encendido de los cuadros eléctricos mediante alimentación externa.
Los cuatro grupos diésel han sido diseñados y fabricados por la Fábrica de motores de Cartagena (Murcia), integrada también en el grupo público.
El buque dispone de un sistema de propulsión mixto diésel-eléctrico y turbina de gas, con dos motores eléctricos de 3,4 MW cada uno y una turbina de gas de 22 MW, lo que le permitirá navegar en modo totalmente eléctrico, únicamente con turbina o combinando ambas opciones.
Próximas fases del programa F-110
Entre las siguientes etapas previstas por Navantia figuran el encendido del Sistema Integrado de Control de Plataforma, el arranque de los motores eléctricos propulsores durante el verano, la puesta en servicio de la turbina de gas y la finalización de toda la planta propulsora antes de que concluya el año.
De forma paralela, el programa F-110 mantiene el calendario establecido con progresos en el resto de fragatas. La F-112 “Roger de Lauria” se encuentra en la fase final previa a su botadura, la F-113 “Menéndez de Avilés” suma ya 28 bloques en construcción y la F-114 “Luis de Córdova” tiene previsto iniciar su fabricación en los próximos meses.
Con este nuevo logro, Navantia consolida su papel como referente en tecnología naval de vanguardia y en la integración de sistemas complejos en programas estratégicos para la Armada española.