La Fundación MÁS QUE IDEAS reclama que el cáncer de piel no melanoma se considere enfermedad profesional

La Fundación MÁS QUE IDEAS reclama registros de cáncer de piel no melanoma y su reconocimiento como enfermedad profesional por exposición solar.

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Imagen de archivo de obreros trabajando durante una ola de calor. Andrés Rodríguez - Europa Press

Imagen de archivo de obreros trabajando durante una ola de calor. Andrés Rodríguez - Europa Press

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La Fundación MÁS QUE IDEAS ha difundido un nuevo informe en el que subraya la urgencia de disponer de registros específicos sobre la incidencia del cáncer de piel no melanoma y de avanzar en su reconocimiento como enfermedad profesional vinculada a la exposición solar, con el fin de mejorar la prevención y el diagnóstico temprano.

En este informe, la entidad recuerda que el cáncer de piel no melanoma figura entre los tumores más habituales en España. Para 2024 se calculan cerca de 14.800 casos, lo que supone más del 7 por ciento del total de diagnósticos oncológicos. La incidencia se ha incrementado un 40 por ciento en los últimos cuatro años y se trata de uno de los tumores que con mayor frecuencia se relacionan con el desempeño laboral. Se estima que 3 de cada 10 personas están expuestas a radiación ultravioleta en su entorno de trabajo.

Coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, MÁS QUE IDEAS ha hecho público este documento con el objetivo de aportar información y concienciar sobre el riesgo laboral derivado de la exposición prolongada a la radiación solar ultravioleta. El informe “Cáncer de piel no melanoma: exposición solar y salud laboral” desarrolla propuestas de actuación esenciales para proteger la salud de quienes desempeñan su actividad profesional al aire libre.

El texto también pone de relieve que la exposición continuada a la radiación solar no se incorpora de forma adecuada en muchas evaluaciones de riesgos laborales, lo que complica la puesta en marcha de medidas preventivas eficaces. Por ello, se considera imprescindible reforzar el cumplimiento del marco normativo relativo a este riesgo y aumentar la sensibilización de las empresas para que adopten sistemas de protección frente a dicha exposición.

Las personas expertas que participan en esta iniciativa insisten en que el índice de radiación ultravioleta (UVI) debería utilizarse como una herramienta más en la organización y planificación de las tareas, ya que ayuda a determinar el nivel de riesgo al que se expone la plantilla que trabaja al aire libre.

Entre las actuaciones prioritarias se incluyen la dotación de equipos de protección (como ropa laboral adecuada y cremas de protección solar), la creación de zonas de sombra y la difusión de información específica a las personas trabajadoras.

El informe remarca, además, que la vigilancia de la salud resulta determinante tanto para prevenir como para lograr una detección precoz, fundamental en un cáncer altamente prevenible. Señala que, aunque los reconocimientos médicos forman parte de esta vigilancia, rara vez contemplan una exploración completa de la piel o la utilización de técnicas como la dermatoscopia. La iniciativa plantea reforzar estas revisiones con el fin de identificar de forma temprana posibles lesiones cutáneas sospechosas.

En la elaboración del documento han participado la Asociación Española contra el Cáncer, Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT), Asociación Española de Servicios de Prevención Laboral (AESPLA), Comisiones Obreras (CCOO), Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), Grupo Español Multidisciplinar del Melanoma (GEM), Melanoma España, Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), Sociedad Española de Medicina y Seguridad del Trabajo (SEMST), Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) y Unión General de Trabajadores (UGT).