Novartis ha comunicado este viernes que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha concedido la precalificación a “Coartem Baby” (arteméter-lumefantrina), descrito como el “primer y único” tratamiento frente a la malaria diseñado de forma específica para recién nacidos y lactantes de bajo peso, entre dos y cinco kilogramos.
La farmacéutica ha recalcado la relevancia de este reconocimiento, dado que estos listados son empleados por Naciones Unidas y por diversas agencias de adquisición internacionales para orientar sus decisiones de financiación y compra en el ámbito público, lo que consideran “clave” para ampliar el acceso a este tipo de terapias.
La precalificación es un procedimiento coordinado por la OMS para revisar la calidad, la seguridad y la eficacia de medicamentos destinados a patologías como la malaria, el VIH/sida o la tuberculosis, con el fin de garantizar estándares homogéneos en los países que los adquieren.
En la actualidad, Novartis suministra este tratamiento principalmente sin ánimo de lucro en zonas donde la malaria es endémica. “Esta decisión nos acerca un paso más a garantizar que los bebés más pequeños tengan acceso al primer tratamiento antipalúdico diseñado específicamente para ellos”, ha indicado el presidente de Global Health en Novartis, Lutz Hegemann.
Hasta hace poco no existía ningún fármaco antipalúdico autorizado para lactantes con un peso inferior a 4,5 kilogramos, lo que generaba una importante brecha asistencial. En ausencia de alternativas, los bebés más pequeños con malaria se trataban con formulaciones pensadas para niños mayores, una práctica que puede incrementar el riesgo de efectos adversos y toxicidad.
En este sentido, el pediatra Emmanuel Aidoo, especialista del Methodist Hospital de Ankaase (Ghana), ha señalado que los profesionales sanitarios han tendido a sospechar malaria en niños pequeños, pero cuando enfermaban los recién nacidos “nadie parecía saber qué hacer”, de modo que contar con este nuevo medicamento “da confianza” a los médicos.
“Coartem Baby” ha sido desarrollado por Novartis con el respaldo científico y económico de Medicines for Malaria Venture (MMV) y en el marco del consorcio PAMAfrica, cofinanciado por la European & Developing Countries Clinical Trials Partnership y la Swedish International Development Cooperation Agency.
El consejero delegado de MMV, Martin Fitchet, ha destacado que la precalificación “es un hito importante en salud pública” y “refleja el compromiso” de su organización “para garantizar que incluso los pacientes más pequeños y vulnerables no se queden atrás”.