El desembarco de los pasajeros del MV Hondius en Tenerife se ha convertido este domingo en una de las mayores operaciones sanitarias y logísticas coordinadas en España desde la pandemia. Bajo un enorme despliegue de seguridad, equipos médicos, militares y personal especializado han participado en un operativo diseñado para evacuar a decenas de pasajeros procedentes del crucero afectado por el brote de hantavirus sin que existiera contacto con la población.
Desde primera hora de la mañana, el puerto de Granadilla de Abona quedó completamente blindado. Agentes de la Guardia Civil, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), sanitarios de Sanidad Exterior y personal de la OMS coordinaron un dispositivo marcado por los protocolos de aislamiento, los equipos de protección y la vigilancia constante.
El barco fondeado y un corredor completamente aislado
El crucero llegó a aguas canarias alrededor de las 06:30 horas. Desde ese momento comenzó la evaluación médica final de pasajeros y tripulación para comprobar que continuaban asintomáticos antes de autorizar el desembarco.
Sanidad Exterior ya ha embarcado en el MV Hondius fondeado frente al puerto de Granadilla para realizar la evaluación epidemiológica.@Monica_Garcia_G comparecerá en breves minutos junto al ministro de Interior y el de Política Territorial.
— Ministerio de Sanidad (@sanidadgob) May 10, 2026
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Las autoridades habilitaron un corredor totalmente cerrado entre el muelle y el aeropuerto de Tenerife Sur. El objetivo era claro: evitar cualquier contacto de los pasajeros con el exterior y acelerar la repatriación internacional. Los evacuados abandonaron el barco por grupos reducidos en embarcaciones auxiliares y fueron trasladados directamente hasta tierra firme. Allí les esperaban autobuses de la UME escoltados por Guardia Civil.
Mascarillas, monos y bolsas selladas
La imagen del operativo recordó inevitablemente a los peores momentos de la covid. Los pasajeros bajaron protegidos con mascarillas FFP2, chubasqueros azules y bolsas blancas cerradas donde transportaban únicamente pertenencias básicas. Mientras tanto, sanitarios y personal de apoyo trabajaban equipados con EPIs completos y siguiendo protocolos de máxima seguridad biológica.
El mundo entero nos está mirando y España ha demostrado su capacidad para liderar una emergencia sanitaria internacional.
— Mónica García (@Monica_Garcia_G) May 10, 2026
Estamos ejecutando una evacuación sin precedentes en coordinación con 23 países.
Somos un país solidario y eficiente al mismo tiempo. pic.twitter.com/IhTJT3qD7T
Todo el proceso fue grabado por decenas de cámaras y seguido de cerca por medios nacionales e internacionales, en una operación que el Gobierno quiso convertir también en una demostración de capacidad logística y coordinación sanitaria.
Los españoles, los primeros evacuados
Los primeros en abandonar el barco fueron los 14 españoles que permanecían a bordo del Hondius. Tras el traslado en autobús al aeropuerto, embarcaron en un avión medicalizado del Ejército del Aire rumbo a Madrid. La aeronave aterrizó posteriormente en la base aérea de Torrejón de Ardoz y los pasajeros fueron trasladados al Hospital Gómez Ulla, donde permanecerán en cuarentena y bajo observación médica.
Comienza el desembarco de los 14 españoles del MV Hondius.
— Ministerio de Sanidad (@sanidadgob) May 10, 2026
Todos han pasado la evaluación epidemiológica y no presentan síntomas. Serán trasladados al Hospital Gómez Ulla, donde realizarán la cuarentena y el seguimiento sanitario. pic.twitter.com/bW4iF1nyYX
Tras ellos comenzaron las evacuaciones del resto de nacionalidades: Países Bajos, Francia, Canadá, Reino Unido, Irlanda, Turquía o Estados Unidos, entre otros países implicados en el operativo internacional.
La OMS y el Gobierno defienden el dispositivo
Durante toda la jornada, tanto el Gobierno como la Organización Mundial de la Salud insistieron en que el riesgo para la población general era “muy bajo”.
La ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró que el operativo había sido un “éxito” y destacó que todos los pasajeros seguían asintomáticos. En la misma línea, responsables de la OMS defendieron que la operación estaba “muy organizada” y diseñada específicamente para minimizar cualquier impacto sanitario en Tenerife.
La operación ha estado además marcada por el choque político entre el Gobierno central y el Ejecutivo canario después de que Fernando Clavijo intentara impedir el fondeo del barco en Tenerife alegando falta de garantías sanitarias. Finalmente, la Marina Mercante autorizó la entrada del buque y el dispositivo siguió adelante bajo coordinación estatal e internacional.