Un conjunto de organizaciones sanitarias de España ha difundido un manifiesto en el que exige “la aplicación real del alto el fuego supervisado por Naciones Unidas y con la participación de un cuerpo de paz en Gaza”, además de “la creación de un fondo especial para la reconstrucción inmediata de estructuras sanitarias destruidas”, tal y como ha señalado el miembro de la ONG Médicos del Mundo, Ricardo Angora.
Según ha precisado, esta partida económica debería establecerse “con apoyo de la Unión Europea (UE)” con el fin de “que se reconstruyan estructuras civiles como viviendas, suministro de agua, alcantarillado, carreteras, escuelas, hospitales y centros de salud”. El documento está impulsado también por la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) y las federaciones de asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) y de Enfermería Familiar y Comunitaria (FAECAP).
Angora ha subrayado la urgencia de “que se permita el traslado a centros sanitarios fuera de Gaza, la evacuación de pacientes que precisen tratamiento urgente y especializado para evitar la muerte y la discapacidad permanente, especialmente para los niños”. Ha reclamado, además, “reforzar el cuerpo sanitario palestino que ha quedado mermado enormemente y que no puede dar respuesta a las necesidades ahora mismo de la población civil”.
El representante de Médicos del Mundo ha pedido “reforzarlo con el apoyo de personal sanitario español y europeo para que pueda hacer frente a la emergencia sanitaria, para que se pueda evitar el crecimiento de la mortalidad -una mortalidad que es evitable- y para evaluar la situación de salud y las necesidades de la población a corto y medio plazo, que pueda garantizar la salud de la población civil”, con “especial atención” a “los más pequeños y a las mujeres embarazadas”.
Acceso humanitario y protección de la población civil
En su intervención, Angora ha reclamado: “Pedimos que se garantice el acceso humanitario y sin obstáculos, por parte de las organizaciones humanitarias, y la apertura de todos los pasos fronterizos de Gaza para el paso de la ayuda humanitaria sin restricciones”. En relación con el Líbano, ha añadido que es imprescindible “un alto el fuego real e incondicional, y el fin de la guerra”.
El objetivo, ha explicado, es “garantizar que la ayuda humanitaria urgente pueda llegar a las personas que lo necesiten” y “permitir que las familias regresen de forma segura a sus comunidades”. Igualmente, ha defendido “garantizar el acceso humanitario sin obstáculos y la protección de las infraestructuras civiles en el Líbano, para que los actores humanitarios, las organizaciones humanitarias, los equipos de respuesta, los rescatistas y todos los equipos de protección civil nacional puedan acceder de forma segura a las zonas afectadas”.
Angora ha recalcado que el manifiesto se refiere a “Gaza, Cisjordania, incluida Jerusalén este”, y “territorios palestinos ocupados”, y que las actuaciones planteadas “deben adoptarse con carácter urgente” y siempre “en defensa del derecho a la salud, de la protección de la población civil y el respeto a la dignidad humana”. “Para eso, instamos al Gobierno de España y a la Comisión Europea a actuar en pro de estas medidas”, ha añadido, remarcando que las entidades firmantes están “a colaborar en estas labores”.
Conflicto prolongado y desnutrición en niveles críticos
Como contexto, las organizaciones recuerdan que, tras la tregua del pasado 10 de octubre para “poner fin a dos años de un conflicto que ha devastado la Franja de Gaza”, la información sobre el “genocidio” ha “desaparecido casi por completo de la opinión pública”, pese a que “continúan los ataques y las muertes tanto en Gaza como en Cisjordania y Líbano”, donde “el Gobierno israelí ha extendido la devastación”.
Han alertado de que “en Gaza apenas llega la ayuda humanitaria, la desnutrición sigue en niveles críticos y la situación sanitaria continúa desastrosa”. En “Cisjordania, la violencia de los colonos, las acciones militares contra la población -del ejército israelí- y el cierre de carreteras que impide a la población acceder a los centros de salud” definen la realidad actual, han señalado.
Respecto al Líbano, denuncian que “se esta aplicando el mismo patrón de Gaza: ataques contra la población, infraestructuras civiles y el personal de servicios de emergencia y humanitario”, así como “un desplazamiento forzoso masivo de más de un millón de personas”. Ante “el riesgo de que se convierta en un conflicto olvidado”, el presidente saliente de SESPAS, Eduardo Satué, ha explicado que se ha asumido la “iniciativa” de intervenir.
Ataques a personal sanitario y cifras de víctimas
Satué ha recordado que este documento sigue a otro presentado en noviembre del año anterior “denunciando el genocidio”, en el que ya se aludía a los “ataques deliberados a profesionales sanitarios” que se producen mientras estos “salvan vidas”. Esta situación, que se da mientras “Israel forma parte, de alguna manera, de las instituciones europeas”, resulta “inaceptable”, ha afirmado el representante de la FADSP, Manuel Martín, quien ha indicado que numerosas organizaciones se han sumado ya al texto.
Angora ha aportado también datos del conflicto, destacando que “en Gaza han muerto más de 72.000 personas, la mayoría civiles y, entre ellos, 20.000 niños”. Ha añadido que el número de heridos es similar y que “muchos” han necesitado “amputaciones de miembros”, algo que “les va a condicionar la vida y el futuro de la vida en un contexto como el de Gaza, tan exigente”.
Cisjordania y Líbano, escenarios igualmente golpeados
En su repaso, ha detallado que “en Cisjordania, los colonos han llevado a cabo 1.600 ataques” y “han asesinado a más de 200 palestinos”, mientras que “en el Líbano, desde el inicio de los ataques, el ejército israelí ha provocado el desplazamiento forzado de 1.300.000 personas, sobre todo de la zona sur, hacia la capital y el norte del país”. Según ha indicado, “se contabilizan ya más de 1.000 libaneses fallecidos y casi 2.600 que han resultado heridos”.
Ha advertido igualmente de que, “pese al alto el fuego, el genocidio continúa”, ya que “Israel ha asesinado, desde el 10 octubre, a más de 670 palestinos”. De acuerdo con sus datos, “cada día mueren, de media, dos niños en Gaza” desde esa fecha y “en torno a 700.000 o 750.000 personas siguen desplazadas de sus viviendas por la ocupación del ejército israelí”.
Crisis sanitaria y bloqueo de la ayuda
Para este portavoz de Médicos del Mundo, las aguas residuales constituyen “uno de los principales problemas de salud pública” en la zona, agravado por el bloqueo de la ayuda internacional. A ello se suma la desnutrición, ya que “el 77 por ciento de la población continúa padeciendo inseguridad alimentaria aguda” y “el 96 por ciento de las tierras de cultivo han quedado destruidas o son inaccesibles por la ocupación”.
Por último, ha señalado “un incremento de vectores y enfermedades transmisibles” y ha apuntado que “cada semana, 15 mujeres dan a luz fuera de centros de salud”, sin “atención especializada”. Ha concluido denunciando que las ONG españolas no tienen “el permiso para entrar” y prestar asistencia sobre el terreno.