La Comisión de Salud Pública ha dado luz verde a la actualización del programa de cribado poblacional de cáncer de mama del Sistema Nacional de Salud (SNS), ampliando la población diana para abarcar a mujeres de entre 45 y 74 años.
Hasta ahora, la cartera común de servicios contemplaba una mamografía bienal para mujeres de entre 50 y 69 años. Con la nueva modificación, se mantiene ese intervalo de dos años para todas las mujeres incluidas en el renovado tramo de edad.
Tal y como detalla el Ministerio de Sanidad, esta decisión sigue las recomendaciones de la Red de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (RedETS) y del Consejo de la Unión Europea, además de apoyarse en la evidencia clínica disponible, que señala que alrededor del 10 por ciento de los cánceres de mama en España se detectan en mujeres menores de 50 años.
La ampliación del cribado se sustenta igualmente en la experiencia previa de varias comunidades autónomas: Navarra, Castilla y León, La Rioja y Castilla-La Mancha ya habían añadido el grupo de 45 a 49 años a sus programas de diagnóstico precoz, mientras que Galicia proporcionó datos determinantes para justificar la incorporación del segmento de 70 a 74 años.
Sanidad explica que, para las mujeres de 45 a 49 años, la literatura científica indica que el cribado ayuda a disminuir la mortalidad y permite identificar tumores en fases más iniciales. Los registros de Navarra reflejan una tasa media de detección del 4,20 por ciento entre 2022 y 2024, similar a la observada en el grupo de 50 a 54 años. En cuanto a las mujeres de 70 a 74 años, la información remitida por Galicia muestra una tasa de detección del 8,7 por ciento en 2023, superior a la registrada en el colectivo de 65 a 69 años.
Implantación progresiva y costes previstos
El Ministerio remarca que la extensión del programa se llevará a cabo de forma escalonada para asegurar una implementación “homogénea” y “de calidad en todo el territorio”. Así, las comunidades y ciudades autónomas contarán con un máximo de tres años para iniciar la adaptación del programa y hasta seis años para alcanzar una cobertura de invitación cercana al 100% en los nuevos rangos de edad.
Para facilitar los ajustes organizativos y la planificación de recursos, se prevé que, en una primera fase, pueda establecerse un intervalo de cribado de tres años antes de consolidar de manera definitiva la periodicidad bienal.
De acuerdo con las estimaciones de Sanidad, el impacto presupuestario para el SNS se sitúa en 534 millones de euros en el periodo 2025-2029. Sin embargo, el desembolso real será menor, puesto que varias comunidades autónomas ya han ido ampliando de forma gradual los grupos de edad incluidos en sus programas de cribado.
Finalmente, el Ministerio subraya que la ampliación del programa de cribado poblacional de cáncer de mama representa un “avance relevante” en las políticas de prevención y diagnóstico temprano del SNS, “incorporando nuevas evidencias científicas y tecnologías diagnósticas orientadas a mejorar la equidad, la eficacia clínica y la capacidad de detección temprana”.