SEPAR y SEMST advierten del auge de dolencias respiratorias graves por polvo de sílice en el trabajo

SEPAR y SEMST alertan del aumento de enfermedades respiratorias graves por polvo de sílice en piedra artificial y reclaman más prevención y control laboral.

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La inhalación de polvo de sílice generado al manipular piedra artificial está detrás de un incremento de patologías respiratorias graves entre la población trabajadora, en especial en actividades como la marmolería, la construcción o la producción de encimeras, según han advertido la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Sociedad Española de Medicina y Seguridad del Trabajo (SEMST).

Ante esta situación, ambas sociedades científicas ultiman un documento de posicionamiento conjunto que se presentará a lo largo de este año, con la finalidad de fijar “recomendaciones claras” sustentadas en la evidencia científica para la prevención, el diagnóstico temprano y el manejo clínico de estas enfermedades.

En este marco, SEPAR y SEMST han instado a las Administraciones públicas, a las empresas y a los profesionales a reforzar su implicación con la salud respiratoria en el entorno laboral y a avanzar hacia “entornos de trabajo más seguros, donde el desarrollo industrial no comprometa la salud de las personas”.

Durante los últimos años se ha detectado un aumento de casos de silicosis acelerada y de otras enfermedades pulmonares intersticiales difusas (EPID) vinculadas a la manipulación de piedra artificial, un material muy extendido en la industria que, sin las protecciones adecuadas, puede originar concentraciones muy elevadas de polvo respirable.

A diferencia de la silicosis asociada a materiales naturales, estas nuevas formas de enfermedad afectan a trabajadores de menor edad y muestran una progresión más rápida y agresiva.

Sistemas de prevención y coordinación sanitaria

Desde SEPAR han remarcado que este escenario evidencia la urgencia de actualizar los sistemas de prevención a las nuevas condiciones productivas, así como de estrechar la coordinación entre la salud laboral y el sistema sanitario con el fin de “mejorar la detección y el seguimiento de los casos”.

La coordinadora del área de Neumología Ambiental y Ocupacional de SEPAR, Sandra Dorado, ha insistido en que la introducción de nuevos materiales y procesos industriales no puede situarse por delante de la protección de la salud de los trabajadores. “Estamos viendo formas graves de enfermedad respiratoria en trabajadores jóvenes que podrían haberse evitado con medidas adecuadas de prevención y control. Este posicionamiento conjunto busca precisamente anticiparnos, generar conocimiento y trasladarlo a la práctica para evitar que estos casos sigan aumentando”, ha señalado.

Por su parte, la SEMST ha enfatizado que los equipos de protección individual deben contemplarse como “la última medida en la prevención de riesgos laborales”. En contraposición, la sustitución de sustancias peligrosas por opciones seguras y la puesta en marcha de sistemas cerrados de trabajo se consideran pasos prioritarios para una prevención efectiva.

Según ambas entidades, estas actuaciones contribuyen a disminuir de forma notable no solo la aparición de enfermedades respiratorias, sino también de determinados tipos de cáncer y de patologías autoinmunes.

Las dos asociaciones han recalcado que la prevención continúa siendo “la herramienta más eficaz”: la sustitución de materiales por otros que no contengan sílice cristalina u otros componentes dañinos, la ventilación adecuada de los talleres y obras, el empleo de sistemas de corte en húmedo, el uso correcto de equipos de protección individual y la vigilancia periódica de la salud de la plantilla son “elementos clave para reducir la exposición”.

Al mismo tiempo, han subrayado la necesidad de reforzar la formación y la sensibilización tanto de empresarios como de trabajadores, además de asegurar el cumplimiento estricto de la normativa vigente en prevención de riesgos laborales.