La Federación Estatal de Trabajadoras de las Administraciones Públicas de la Confederación General del Trabajo (FETAP-CGT) ha pedido a la magistrada que instruye la causa sobre la gestión de la dana que cite como testigo al maquinista que “alertó a Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) del grave estado del puente del Barranco del Poyo” durante la crecida.
El sindicato, personado en el procedimiento, ha formulado esta petición ante la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Catarroja, Plaza número 3, y ha incorporado a las diligencias un informe redactado y firmado por el propio trabajador, en el que detalla de forma cronológica los hechos que vivió aquel día.
De acuerdo con ese documento, a las 18.30 horas, cuando atravesaba el puente del barranco del Poyo, el maquinista advirtió que el caudal alcanzaba la parte superior de la estructura. Seguidamente, comunicó “inmediatamente” lo sucedido al Puesto de Mando de FGV a través del sistema de comunicación tren-tierra del convoy.
Para la acusación popular, esta llamada constituye “un elemento de especial relevancia para la investigación, pues permitiría determinar qué información conocían los responsables de FGV sobre el estado del barranco del Poyo, qué decisiones se adoptaron después del aviso y si dicha información fue trasladada adecuadamente a los organismos responsables de la coordinación de emergencias”.
Subrayan además que la testifical “resulta también necesaria para esclarecer las condiciones en las que quedaron varios trabajadores de FGV después de la suspensión de la circulación ferroviaria”.
“Obligado a forzar una cerradura”
En su relato, el maquinista explica que, tras llegar a la estación de Torrent Avinguda, él y otro empleado permanecieron dentro de las instalaciones mientras se procedía al cierre de la estación. Pese a haber informado “reiteradamente” de su situación, “no habrían recibido instrucciones claras de evacuación ni asistencia efectiva para abandonar el lugar”. Ante “la ausencia de respuesta durante un prolongado periodo de tiempo, el trabajador afirma que se vio obligado a forzar una cerradura”.
Según expone, acabó pasando la noche en la estación y, al día siguiente, tuvo que desplazarse andando hasta Valencia junto a otros compañeros que se encontraban en la misma situación.
Su testimonio apunta igualmente que no se llevó a cabo un recuento exhaustivo del personal afectado ni un control sistemático para verificar que todos los empleados estaban fuera de peligro.
FETAP-CGT considera “imprescindible” que la instrucción judicial esclarezca qué cargos de FGV recibieron el aviso de las 18:30 horas sobre el estado del puente del barranco del Poyo, qué actuaciones se pusieron en marcha justo después de esa comunicación y si el aviso se remitió al Centro de Coordinación de Emergencias o a otras autoridades competentes.
La organización también reclama que se determinen los protocolos vigentes para la protección y evacuación del personal ferroviario, las razones por las que varios trabajadores quedaron aislados y con una comunicación deficiente durante la noche y si se llevó a cabo algún recuento o seguimiento real del personal afectado por la emergencia.
La petición registrada por FETAP-CGT aparece “reforzada” por la declaración prestada el 17 de junio de 2026 por otro empleado, que manifestó que el maquinista propuesto como testigo había pasado por la zona de Paiporta instantes antes de que el puente resultara gravemente dañado por la fuerza del agua.
“Información directa y esencial”
Para FETAP-CGT, la comparecencia del maquinista “puede aportar información directa y esencial sobre el funcionamiento de la cadena de avisos y de toma de decisiones durante las horas críticas de la dana”.
“Un trabajador comunicó directamente al Puesto de Mando que el agua alcanzaba la parte superior del puente del barranco del Poyo. La investigación debe aclarar qué se hizo con esa información, quién la recibió y si se trasladó a tiempo a los responsables de la emergencia”, señalan desde la organización.
FETAP-CGT mantiene que las personas trabajadoras que vivieron en primera línea aquellos episodios “deben ser escuchados y que toda la información disponible debe incorporarse a la investigación judicial”.
Finalmente, el sindicato exige “el completo esclarecimiento de los hechos, tanto para determinar las responsabilidades que pudieran existir como para evitar que, ante futuras emergencias, vuelvan a producirse fallos en los sistemas de comunicación, coordinación, evacuación y protección del personal”.