El exdiputado de Sumar Íñigo Errejón ha asegurado este viernes ante el juez que en ningún momento ha extorsionado a testigos en la causa en la que se analiza una presunta agresión sexual a la actriz Elisa Mouliaá, y ha reiterado que se sintió difamado cuando ella le atribuyó esa conducta en un programa de televisión.
Según han indicado a Europa Press fuentes jurídicas, el que fuera exportavoz de Sumar ha ofrecido esta versión ante el magistrado Arturo Zamarriego, que le había vuelto a citar, por tercera ocasión, junto a la intérprete en el marco de la querella presentada por Errejón contra Mouliaá por un supuesto delito de calumnias, después de que las dos convocatorias anteriores quedaran aplazadas.
Errejón ha manifestado que no ha ejercido ningún tipo de extorsión sobre los testigos relacionados con la supuesta agresión sexual y ha explicado que fue uno de ellos quien se puso en contacto con él a través del correo institucional que utilizaba cuando ocupaba su escaño en el Congreso. De acuerdo con las mismas fuentes, ha aportado en el juzgado ese intercambio de correos como soporte documental.
Con ello, siempre según dichas fuentes, el exportavoz ha querido dejar claro que no mantenía una relación de proximidad con ese testigo, alegando que ni siquiera disponía de su número de teléfono ni de otro medio de contacto personal.
A la salida de los juzgados, tras prestar declaración, Errejón ha señalado ante los periodistas que, aunque desconoce si Mouliaá acudirá finalmente a la comparecencia, tiene “plena confianza en que la justicia le va a hacer responder por tantas mentiras y tantas difamaciones”.