El tribunal de la Audiencia Nacional que enjuicia a la familia Pujol por un presunto enriquecimiento ilícito ha decidido eximir de responsabilidad penal al expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol i Soley, de 95 años, después de que este lunes el exmandatario catalán se sometiera a un nuevo reconocimiento médico.
El presidente del tribunal lo ha comunicado en sala, precisando que, tras la última evaluación médica y una reunión de los magistrados con el expresidente, en la que también estuvieron presentes el forense y su defensa, se ha acordado que Pujol quede “fuera del procedimiento”.
La Fiscalía Anticorrupción reclamaba para el histórico dirigente catalán 9 años de prisión y una multa de 204.000 euros como presunto responsable de delitos de asociación ilícita y blanqueo de capitales.
El Ministerio Público mantiene la acusación contra Pujol y sus siete hijos, a quienes atribuye la creación de una supuesta asociación ilícita que durante décadas se habría enriquecido mediante prácticas corruptas aprovechando la posición política del entonces president.
La causa se dirige también contra 15 presuntos colaboradores, entre ellos varios empresarios que, según la acusación, habrían contribuido a blanquear el patrimonio de los Pujol mediante sociedades instrumentales que presuntamente gestionaba el primogénito del expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol Ferrusola.
Fiscalía y Abogacía del Estado sostienen que determinados empresarios abonaron comisiones a cambio de adjudicaciones públicas y que, para encubrir el origen ilícito de esos fondos, se llevaron a cabo operaciones simuladas. Ambas partes rechazan que la fortuna familiar en Andorra proceda de la herencia del abuelo Florenci Pujol.
Informe forense previo
En noviembre, un equipo de médicos forenses de los juzgados de Barcelona se desplazó al domicilio del expresidente de la Generalitat y le practicó diversas pruebas cognitivas con el fin de determinar si estaba en condiciones de afrontar el juicio.
En las conclusiones de aquel informe, al que tuvo acceso Europa Press y que fue remitido a la Audiencia Nacional, se estableció que Pujol padece “un diagnóstico de trastorno neurocognitivo mayor de tipo mixto (de tipo Alzheimer y de tipo vascular)”.
Según los peritos, este cuadro clínico implica un deterioro cognitivo moderado que es “irreversible, progresivo, evolutivo y sin tratamiento eficaz”.
Por este motivo, los especialistas concluyeron que el expresidente carecía de condiciones para desplazarse a Madrid o prestar declaración, al entender que no contaba con la capacidad procesal necesaria para ejercer su defensa.
Pese a ello, el tribunal de la Audiencia Nacional citó de forma presencial este lunes al exdirigente en la sede de San Fernando de Henares (Madrid) y ordenó un nuevo reconocimiento médico para decidir si procedía o no a tomarle declaración en el juicio.
Declaraciones de los hijos
Está previsto que este mismo lunes arranquen las declaraciones del resto de los acusados, entre ellos los siete hijos de Jordi Pujol: Jordi, Josep, Pere, Oleguer, Oriol, Marta y Mireia.
La Fiscalía solicita la pena más alta para Jordi Pujol Ferrusola, para quien reclama 29 años de cárcel por presuntos delitos de asociación ilícita, falsedad documental, blanqueo de capitales, frustración de la ejecución y varios delitos fiscales.