Un juzgado de Majadahonda ha decidido archivar la querella interpuesta por la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, contra Vito Quiles por una supuesta agresión ocurrida en un local de Las Rozas (Madrid) el pasado mes de abril.
En un auto al que ha tenido acceso Europa Press, el magistrado acuerda el sobreseimiento provisional al entender que no puede probarse que los hechos constituyan infracción penal, ya que en las grabaciones del incidente “no se aprecian las conductas denunciadas”.
El juez subraya que, a partir de las imágenes remitidas por el Cuerpo Nacional de Policía, no ha quedado demostrada la “existencia objetiva” de las lesiones que denunció Gómez.
Detalla que los vídeos no permiten constatar que se produjera un “zarandeo” ni que Vito Quiles —defendido por el letrado Juango Espina— hubiera “rodeado a la denunciante con el brazo”.
“Consta un forcejeo entre la denunciante y el denunciado, en el que es la denunciante quien sostiene el acometimiento principal (sin relevancia penal) hacia el denunciado con la intención de expulsarlo del local”, recoge el auto del magistrado.
En su declaración, Begoña Gómez sostuvo que Vito Quiles sería un “agitador mediático” que irrumpió en su ámbito personal, “interpelando a la misma de manera agresiva sobre cuestiones de índole pública”, según consta en la resolución.
El juez precisa que la intromisión en la esfera social de una persona con proyección pública puede llegar a constituir tanto un delito como un ilícito civil, en función de la intensidad y de la forma en que se lleve a cabo.
En este sentido, indica que debe calificarse como intromisión ilegítima cuando se vulnera la intimidad personal o familiar, se difunden aspectos reservados de la vida privada o se captan imágenes sin permiso, sin que concurra un interés público relevante que lo ampare.
Añade que la conducta pasa al ámbito penal cuando la injerencia resulta “grave, continuada o implica violencia o amenazas, delitos de acoso, o si la injerencia es insistente, reiterada y altera gravemente la vida cotidiana”.
El magistrado destaca que, en las grabaciones, se observa que, aunque Vito Quiles entra en un establecimiento abierto al público con “la clara intención de dirigirse” a Begoña Gómez, ésta “abandona el local de inmediato”.
Los hechos tuvieron lugar el 29 de abril, cuando la esposa de Pedro Sánchez se hallaba en una cafetería y Vito Quiles accedió al local, la interpeló y comenzó a grabarla con su teléfono móvil.
El propio Quiles difundió después un vídeo del episodio en el que se ve a la mujer de Sánchez intentando salir del lugar mientras dos personas que la acompañaban forcejean con él para que cese la grabación.
Fuentes del Gobierno apuntaron entonces que las imágenes estaban “editadas” y que había “una parte que no está publicada”. Afirmaron además que Quiles bloqueó la salida de Gómez del establecimiento en un comportamiento que calificaron de “acoso”.