La Junta de Castilla y León ultima un conjunto de medidas económicas y actuaciones específicas que se darán a conocer en el Consejo de Gobierno de este jueves, dirigidas a las familias desalojadas por el incendio de Ávila, así como a agricultores, ganaderos, autónomos y otros damnificados por el fuego.
El plan incluirá apoyos directos para ganaderos, agricultores y apicultores con el fin de compensar las pérdidas de producción agrícola y ganadera, la muerte de animales o la destrucción de colmenas, aplicando para ello baremos objetivos.
Asimismo, se pondrán en marcha líneas de ayuda destinadas a sufragar la reconstrucción de explotaciones e instalaciones ganaderas y agrícolas, así como la reposición de cercados y vallados dañados, tal y como avanzaron el pasado lunes el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, quien subrayó que se trata de un “paquete integral” de ayudas.
Otro de los compromisos pasa por permitir que, una vez que el pasto se haya regenerado, pueda utilizarse de forma inmediata, garantizando al mismo tiempo que estas superficies sigan siendo admisibles a efectos de las ayudas PAC a partir de 2027 y en los años posteriores.
El presidente de la Junta, a través de un mensaje en la red ‘X’, insistió en que las personas constituyen la prioridad de su Gobierno. “Estamos a su lado. Ahora, durante la emergencia, y también en el futuro, en la recuperación”, apuntó.