El futuro del crucero de expedición MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus en aguas cercanas a Cabo Verde, sigue sin cerrarse mientras avanzan las evacuaciones médicas de los pasajeros infectados. El Gobierno neerlandés ha confirmado que acogerá a tres personas afectadas, trasladadas en vuelos medicalizados desde la zona, mientras el resto del pasaje permanece a bordo a la espera de nuevas decisiones sanitarias y logísticas.
En paralelo, la compañía Oceanwide Expeditions, operadora del buque, ha insistido en que su plan continúa siendo poner rumbo a Canarias una vez completadas las evacuaciones, con un horizonte de navegación de unos tres días hasta Gran Canaria o Tenerife.
Esta misma tarde estaba previsto que un equipo de epidemiólogos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizara una evaluación a bordo del barco fondeado en Cabo Verde, con el objetivo de determinar los próximos pasos a seguir. La misión busca conocer el estado de las 147 personas que permanecen en el crucero, entre ellas 14 españoles —cinco catalanes, tres madrileños, un gallego y una valenciana— que, en principio, se encuentran en buen estado de salud.
Evacuaciones en marcha y coordinación internacional
Las operaciones de traslado están siendo apoyadas por aeronaves medicalizadas, entre ellas un avión de la compañía Luxembourg Air Rescue, especializado en repatriaciones sanitarias. En total, se prevé la evacuación de dos pacientes con síntomas y una tercera persona contacto estrecho, en una operación coordinada desde el aeropuerto de Praia, en Cabo Verde.
Canarias descarta la escala del buque
Frente a la intención de la naviera, las autoridades españolas han mostrado su rechazo a que el crucero haga escala en Canarias. El presidente del Gobierno autonómico, Fernando Clavijo, ha sido tajante al afirmar que, según la última información disponible, “está absolutamente descartado” que el MV Hondius recale en las islas.
Clavijo ha defendido que la prioridad debe ser la atención sanitaria inmediata de los afectados y la posterior desinfección del buque en su puerto de bandera, evitando riesgos para la población.