La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha señalado este martes que la corporación insular está “a lo que diga” el Gobierno central y Sanidad Exterior sobre la posible llegada a la isla del crucero con turistas afectados por hantavirus, aunque ha reclamado “todas las garantías” para “no crear una mayor alarma”.
En declaraciones a los medios, Dávila ha explicado que el barco permanece fondeado en aguas de Cabo Verde, pero ha reconocido que se contempla la alternativa de que sea desviado a Tenerife o a Gran Canaria, siempre bajo un “protocolo muy claro”.
Ha subrayado que el Cabildo “poco puede decir” en este asunto al no tener competencias directas, más allá de mostrar su “disponibilidad” para colaborar con el resto de administraciones implicadas, en especial con la Autoridad Portuaria.
“Le corresponde al Gobierno de España tomar esa decisión, nosotros estaremos a la expectativa”, ha indicado, admitiendo que “la situación es compleja”.