La Federación Nacional de Centros de Educación Infantil (FENACEIN), que agrupa a las principales asociaciones del sector, ha mostrado su rechazo al anuncio del Ministerio de Educación de modificar la normativa que regula el primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años). La organización advierte de que la reforma, tal y como se ha planteado, podría traducirse en un aumento del coste para las familias, el cierre de numerosas escuelas infantiles y la pérdida de miles de puestos de trabajo.
Según explica la federación, la modificación anunciada afecta a la ratio de alumnos por educador, lo que obligaría a incorporar un segundo profesional en todas las aulas. Sin embargo, denuncia que el Ministerio no ha presentado una memoria económica ni ha concretado cómo se financiará esa medida.
En este sentido, FENACEIN sostiene que, de aprobarse la reforma sin financiación adicional, serán las comunidades autónomas, los propios centros educativos o las familias quienes tendrán que asumir el incremento de los costes derivados de la contratación de más personal.
Las escuelas privadas, las más afectadas
La patronal asegura que el impacto será especialmente grave para las escuelas infantiles privadas, gestionadas en su mayoría por pequeñas empresarias y trabajadoras autónomas que no reciben financiación pública para desarrollar su actividad.
A su juicio, la obligación de ampliar las plantillas obligará a incrementar las cuotas que pagan las familias para garantizar la viabilidad económica de los centros. En caso contrario, advierte de que muchas escuelas se verán abocadas al cierre, reduciendo la oferta de plazas disponibles para la atención de niños de entre cero y tres años.
La federación añade que la reforma también afectará a los centros que mantienen convenios con las administraciones autonómicas, ya que muchos de ellos tienen fijado el precio de las plazas mediante acuerdos públicos, lo que obligaría a revisar esos importes para asumir el incremento de los costes laborales.
Un sector "esencial" para la conciliación
FENACEIN recuerda que la Educación Infantil de 0 a 3 años constituye un servicio esencial para favorecer la conciliación laboral y familiar y destaca que se trata de un sector altamente feminizado, integrado mayoritariamente por mujeres emprendedoras, directoras, educadoras y personal especializado.
La organización lamenta además la falta de diálogo con el Ministerio de Educación y denuncia que, hasta la fecha, no se ha presentado ningún borrador normativo que permita conocer el alcance real de la reforma. Según explica, la información disponible procede únicamente de comunicaciones informales.
Piden participar en la mesa de diálogo
Ante esta situación, la federación reclama su incorporación inmediata a la Mesa Estatal de Diálogo sobre la Educación Infantil, junto al Ministerio, las comunidades autónomas, las organizaciones empresariales y sindicales y el resto de agentes implicados en el sector.
Asimismo, solicita que cualquier modificación normativa vaya acompañada de una financiación específica que evite trasladar el incremento de costes a las familias y garantice la sostenibilidad económica de los centros.
FENACEIN concluye que comparte el objetivo de mejorar la calidad educativa del primer ciclo de Educación Infantil, pero considera que cualquier reforma debe abordarse desde el consenso con el sector y con una financiación suficiente que asegure su aplicación sin poner en riesgo la continuidad de los centros ni el acceso de las familias a este servicio educativo.