El dato más sensible para el PSOE está dentro de su propio electorado: el 50,2% de los votantes socialistas también considera que Sánchez debería adelantar las elecciones, frente al 44,3% que cree que no debe hacerlo.
La encuesta llega en un momento especialmente delicado para el presidente del Gobierno, justo antes del Comité Federal del PSOE y después de que el Congreso aprobara una moción que le instaba a someterse a una cuestión de confianza.
La mitad de los votantes del PSOE ya pide elecciones anticipadas
La clave política del sondeo no está solo en el rechazo general al Gobierno, sino en la división del electorado socialista.
Según SocioMétrica, el 50,2% de los votantes del PSOE quiere que Sánchez convoque elecciones generales ya. Es una cifra superior a la registrada en mayo, cuando el porcentaje de votantes socialistas partidarios del adelanto se situaba en el 48,2%.
El movimiento es pequeño en términos porcentuales, pero muy relevante políticamente: por primera vez, la opción de votar ya supera el 50% entre quienes se declaran votantes socialistas.
El 74,4% de los españoles quiere ir a las urnas
En el conjunto del electorado, la mayoría favorable al adelanto electoral es mucho más amplia. El 74,4% de los españoles cree que Sánchez debería convocar elecciones generales de manera inmediata.
Solo el 24,4% considera que el presidente del Gobierno no debería hacerlo.
La demanda de elecciones es prácticamente total entre los votantes de la oposición: el 96,6% de quienes votan al PP y el 98% de los votantes de Vox reclaman ya una convocatoria electoral.
El Congreso también pidió a Sánchez una cuestión de confianza
La encuesta se publica después de que el Congreso aprobara una moción impulsada por el PP para instar a Sánchez a someterse a una cuestión de confianza.
El texto salió adelante con 178 votos a favor, gracias al respaldo de PP, Vox, UPN y Junts. En contra votaron 171 diputados, entre ellos PSOE, Sumar y otros socios habituales del Gobierno.
La moción no obliga jurídicamente al presidente a presentar la cuestión de confianza, pero sí deja una fotografía política relevante: por primera vez en esta fase de la legislatura, una mayoría parlamentaria expresa formalmente que Sánchez debería someter su continuidad a la confianza de la Cámara.
La corrupción y la parálisis del Gobierno pesan sobre el PSOE
SocioMétrica vincula el aumento de la presión electoral al clima político de las últimas semanas: el caso Zapatero, el caso Leire Díez, la condena al exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos y la parálisis legislativa del Ejecutivo.
Sánchez llega al Comité Federal con presión interna y externa
El sondeo se publica el mismo día en que Sánchez llega al Comité Federal del PSOE, el máximo órgano del partido entre congresos.
El presidente deberá defender ante los suyos que la mejor opción para el PSOE sigue siendo resistir en el Gobierno, pese a la pérdida de apoyos parlamentarios y al deterioro que reflejan las encuestas.
El contexto interno no es menor. Sánchez comparece ante dirigentes territoriales y cuadros del partido después de semanas de tensión política, con críticas de sectores del PSOE y con barones como Emiliano García-Page marcando distancia de la estrategia de Ferraz.
El calendario electoral vuelve al centro del debate
Sánchez ha defendido que las elecciones generales serán en 2027 y que no coincidirán con las municipales y autonómicas de mayo. Pero la presión parlamentaria, la ausencia de Presupuestos y el desgaste de los casos que afectan al PSOE vuelven a situar el calendario electoral en el centro de la política nacional.
Si el presidente mantiene que no habrá coincidencia con las municipales y autonómicas, una eventual convocatoria anticipada antes de mayo situaría el foco en febrero o marzo como ventana política probable.