La Generación Z mira al pasado: casi la mitad elegiría vivir en otra época por su malestar con la tecnología

Casi la mitad de los jóvenes estadounidenses preferiría vivir en el pasado ante el malestar con la tecnología y el pesimismo sobre el futuro, según una encuesta de NBC News.

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Mano Y Contrato Holográfico De Un Smartphone Moderno. LA NACION / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

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Una nueva encuesta de NBC News revela una tendencia llamativa entre los jóvenes estadounidenses: una parte significativa de la Generación Z preferiría vivir en el pasado en lugar de en el presente, en un contexto marcado por el pesimismo sobre el futuro y la creciente incomodidad con la tecnología moderna.

Según el estudio, el 47% de los jóvenes entre 18 y 29 años afirma que, si pudiera elegir, optaría por vivir en otra época, mientras que solo el 38% se quedaría en el presente. El resto se divide entre quienes preferirían el futuro y quienes no tienen una preferencia clara.

Un malestar generacional con el presente

La encuesta apunta a una percepción especialmente negativa del futuro: el 62% de la Generación Z cree que su vida será peor que la de generaciones anteriores, y un 80% considera que Estados Unidos va por mal camino.

Este clima de incertidumbre se combina con una relación ambivalente con la tecnología, especialmente con la hiperconectividad, las redes sociales y los teléfonos inteligentes, que muchos jóvenes identifican como fuentes de estrés y desconexión social.

Nostalgia por un mundo “menos conectado”

El estudio también refleja un fenómeno cultural más amplio: el auge de la nostalgia por las décadas de los 80, 90 y principios de los 2000. Parte de la Generación Z asocia esos periodos con una vida más sencilla, menos mediada por lo digital y con relaciones sociales más directas.

Expertos citados en el estudio explican que este fenómeno se intensifica en momentos de inestabilidad social o tecnológica, cuando el pasado se percibe como un espacio emocionalmente más seguro.

Entre los testimonios recogidos, varios jóvenes señalan que la tecnología actual, lejos de conectar, puede generar aislamiento y sobrecarga informativa. La presencia constante del móvil aparece como uno de los principales factores de rechazo al presente.

Sin embargo, otros matizan que no se trata de un rechazo absoluto a la tecnología, sino de la búsqueda de un uso más equilibrado y menos invasivo.