Josep Vilarasau, expresidente de La Caixa y una de las figuras más influyentes de la banca española durante las últimas décadas del siglo XX, ha fallecido este lunes a los 95 años. La noticia ha sido confirmada por la entidad, que ha lamentado la pérdida de quien lideró la transformación de la caja de ahorros catalana en uno de los mayores grupos financieros del país.
Con una trayectoria de casi treinta años vinculada a La Caixa, Vilarasau dirigió la expansión de la entidad más allá de Cataluña y sentó las bases del grupo financiero que años después daría lugar a CaixaBank, la Fundación "la Caixa" y CriteriaCaixa.
Su mandato coincidió con un profundo proceso de modernización del sistema bancario español y con la consolidación de La Caixa como uno de los principales inversores institucionales del país.
Quién fue Josep Vilarasau
Nacido en Barcelona el 20 de febrero de 1931, Josep Vilarasau era ingeniero industrial y licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, además de haber completado estudios de posgrado en la Universidad de Manchester. Antes de incorporarse al sector financiero desarrolló parte de su carrera como profesor universitario.
Su vinculación con La Caixa comenzó en 1976, cuando asumió la dirección general de la entidad. Desde ese puesto lideró un ambicioso proceso de crecimiento que permitió a la caja ampliar su presencia por toda España y convertirse en una referencia del sector financiero.
En 1999 fue nombrado presidente de La Caixa, cargo que desempeñó hasta 2003, cuando fue relevado por Ricard Fornesa. Durante ese periodo trabajó estrechamente con Isidre Fainé, quien posteriormente asumiría la presidencia de la entidad.
El arquitecto de la expansión de La Caixa
La figura de Josep Vilarasau está estrechamente ligada a la transformación de La Caixa en un gran grupo financiero nacional. Bajo su dirección, la entidad dejó de ser una caja de ahorros con una implantación principalmente catalana para convertirse en una de las instituciones financieras más importantes de España.
Durante esos años impulsó la apertura de oficinas en todo el territorio nacional y promovió una estrategia de inversiones que situó a La Caixa entre los principales accionistas de grandes empresas españolas. La entidad adquirió participaciones relevantes en compañías estratégicas como Telefónica, Repsol, Gas Natural, Aguas de Barcelona y Acesa, posteriormente integrada en Abertis.
Esa política de crecimiento convirtió a La Caixa en uno de los grupos empresariales con mayor peso en la economía española y reforzó el papel de su obra social, que amplió notablemente su actividad durante aquellos años.
Un referente de la banca española
La trayectoria de Josep Vilarasau coincidió con algunos de los principales cambios experimentados por el sistema financiero español en las décadas de 1980 y 1990. Su gestión estuvo marcada por la profesionalización de la entidad, la modernización de sus estructuras y la consolidación de un modelo de banca con una fuerte presencia empresarial y social.
Diversos analistas lo consideran uno de los directivos que más contribuyeron a redefinir el papel de las cajas de ahorros antes de la profunda reestructuración financiera que vivió España tras la crisis de 2008.
Su liderazgo también fue determinante para consolidar a La Caixa como una de las entidades con mayor influencia económica de Cataluña y del conjunto del país.
El legado que deja Josep Vilarasau
Con la muerte de Josep Vilarasau desaparece una de las figuras más relevantes de la historia reciente de la banca española. Su legado permanece en la evolución de La Caixa hacia el actual grupo CaixaBank y en la consolidación de la Fundación "la Caixa" como una de las mayores instituciones filantrópicas de Europa.
La entidad ha trasladado sus condolencias a la familia y ha reconocido la decisiva contribución de Vilarasau al crecimiento y modernización de La Caixa, una organización que bajo su liderazgo pasó a desempeñar un papel protagonista en el sistema financiero español.