La Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas y Productos Transformados de Pescados y Mariscos - Centro Nacional de Conocimiento y Tecnología para la Industria Marina (Anfaco-Cytma) ha subrayado que la apuesta por la sostenibilidad no puede derivar en una “carrera burocrática” que lastre a la industria.
En una nota remitida a los medios, la entidad explica que la entrada en vigor el próximo miércoles, 12 de agosto, de nuevas exigencias derivadas del reglamento europeo sobre envases puede implicar un incremento “importante” de los trámites administrativos y de la carga documental para las compañías mar-alimentarias.
Según detalla, esta fecha marca solo el arranque de un calendario regulatorio que seguirá ampliándose en los próximos años con nuevas obligaciones ligadas a reciclabilidad, reutilización, contenido reciclado, etiquetado armonizado y otros requisitos técnicos contemplados en el Reglamento con fines medioambientales.
En este contexto, Anfaco reprocha que la nueva normativa traslada a las plantas de conservas y productos transformados del mar responsabilidades documentales adicionales que, a su juicio, “comprometen” la competitividad y la capacidad de innovar de las empresas del sector.
“Anfaco-Cytma comparte los objetivos ambientales perseguidos por la Unión Europea en materia de economía circular, reducción de residuos, seguridad de los materiales y mejora de la reciclabilidad de los envases. La industria transformadora de productos del mar lleva años trabajando en la mejora continua de sus procesos, en la sostenibilidad de sus envases, en la seguridad alimentaria y en la adaptación a estándares cada vez más exigentes. No obstante, la organización advierte de que la aplicación práctica del nuevo marco puede generar una carga administrativa y documental desproporcionada para muchas empresas, especialmente pymes, al exigir una creciente recopilación, verificación, conservación y actualización de documentación técnica vinculada a los envases”, han destacado.
Entre los puntos que más inquietan a la organización figuran las obligaciones asociadas a la Declaración UE de Conformidad para cada tipología de envase, que debe estar respaldada por la oportuna documentación técnica acreditativa.
El Reglamento fija que los fabricantes únicamente podrán poner en el mercado envases que cumplan los requisitos de los artículos 5 a 12, referidos, entre otros aspectos, a reciclabilidad, contenido reciclado, envases compostables, minimización y reutilización. A su vez, la Declaración UE de Conformidad, regulada en el artículo 39, tiene que apoyarse en la documentación técnica pertinente y ajustarse al modelo establecido en los anexos.
“En la práctica, ello implica que las empresas de conservas y transformados de pescado deberán acreditar el cumplimiento normativo mediante evidencias técnicas de sus proveedores, lo que les obliga a solicitar, revisar y conservar ensayos de laboratorio, fichas de composición, información sobre sustancias presentes, datos de reciclabilidad, trazabilidad documental y otros soportes justificativos que, en muchos casos, dependen de terceros operadores de la cadena de suministro”, han criticado, al considerarlo que traslada a las fábricas una responsabilidad técnica de verificación e inspección “muy compleja” e “ilógica” en algunos supuestos.