Colombia y Venezuela, dos terremotos de magnitud similar pero consecuencias muy distintas

El terremoto de magnitud 7,4 de Colombia llega apenas mes y medio después del doble sismo de Venezuela. Magnitud, profundidad, daños y víctimas explican por qué sus consecuencias son tan distintas

4 minutos

Secuelas del doble terremoto del 24 de junio en Venezuela  Europa Press/Contacto/Mario Flores

Secuelas del doble terremoto del 24 de junio en Venezuela Europa Press/Contacto/Mario Flores

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

4 minutos

Más leídas

El terremoto de magnitud 7,4 que ha sacudido Colombia este lunes llega apenas unas semanas después del devastador doblete sísmico de Venezuela, donde dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 separados por solo 39 segundos terminaron provocando una de las mayores catástrofes naturales recientes de Sudamérica. Aunque las magnitudes son comparables, los primeros balances muestran escenarios muy diferentes.

En Colombia, el movimiento ha tenido su epicentro en San José del Palmar, en Chocó, y ha provocado graves daños en ciudades como Cali, Pereira, Quibdó y Manizales. Las autoridades continúan evaluando edificios, atendiendo a personas heridas y buscando posibles atrapados. En Venezuela, en cambio, la combinación de dos terremotos consecutivos y muy superficiales desencadenó una destrucción masiva que, casi un mes después, ya superaba los 5.000 fallecidos.

Una magnitud casi idéntica

Sobre el papel, los tres movimientos pertenecen a una categoría similar. El terremoto colombiano ha alcanzado una magnitud de 7,4, mientras que los dos que golpearon Venezuela el pasado 24 de junio fueron de 7,2 y 7,5.

Pero la magnitud no determina por sí sola el nivel de destrucción.

En Venezuela se produjo un fenómeno especialmente poco frecuente: un "doblete" sísmico, es decir, dos terremotos de tamaño similar ocurridos casi en el mismo lugar y en un intervalo temporal extremadamente corto. El primero, de magnitud 7,2, fue seguido apenas 39 segundos después por otro de 7,5.

Eso hizo que edificios e infraestructuras golpeados por el primer movimiento tuvieran prácticamente ninguna oportunidad de estabilizarse antes de recibir una segunda sacudida todavía más fuerte.

La profundidad marca una diferencia decisiva

Una de las principales diferencias conocidas entre ambos episodios está bajo tierra.

Los terremotos venezolanos fueron muy superficiales. Según el USGS, el primero tuvo una profundidad aproximada de 22 kilómetros y el segundo de apenas 10 kilómetros.

El terremoto colombiano se ha producido bastante más profundamente. Las estimaciones difundidas durante las primeras horas han sido revisadas, aunque las fuentes coinciden en situarlo a varias decenas de kilómetros bajo la superficie. Associated Press recoge una profundidad de unos 107 kilómetros; el Servicio Geológico Colombiano ha ido revisando sus parámetros durante la jornada.

Esta diferencia es relevante porque, en términos generales, un terremoto superficial puede transmitir una sacudida mucho más intensa a las zonas próximas al epicentro que otro de magnitud semejante originado a mayor profundidad.

En el caso colombiano, la mayor profundidad también contribuye a explicar que el movimiento haya podido sentirse en una extensión geográfica enorme, desde Bogotá y Medellín hasta Ecuador.

Venezuela sufrió dos golpes en menos de un minuto

La secuencia venezolana fue especialmente destructiva por la combinación de magnitud, poca profundidad y proximidad temporal.

Los dos terremotos se produjeron en la costa norte, cerca de Morón, en una zona vinculada al límite entre las placas del Caribe y Sudamericana. El segundo movimiento, de magnitud 7,5, llegó cuando los edificios ya habían sufrido la primera sacudida.

La Guaira se convirtió en una de las zonas más afectadas. Edificios completos colapsaron, se produjeron cortes eléctricos, el principal aeropuerto del país tuvo que cerrar temporalmente y miles de personas quedaron atrapadas o desaparecidas durante las primeras jornadas.

El balance continuó creciendo durante semanas. A mediados de julio, las autoridades venezolanas ya contabilizaban más de 5.000 fallecidos, 16.740 heridos y 17.907 personas sin vivienda. Además, 856 edificios habían resultado dañados y 190 habían colapsado completamente.

Colombia sigue evaluando los daños

En Colombia todavía es demasiado pronto para establecer una comparación definitiva en términos de víctimas.

El terremoto ha provocado serios daños estructurales. En Cali se han producido derrumbes con personas atrapadas, mientras que en Quibdó la gobernadora de Chocó ha informado de heridos y daños graves. También se han documentado colapsos en Pereira y la caída de parte de una torre de la catedral de Manizales.

El presidente Abelardo de la Espriella ha asumido directamente la coordinación de la emergencia y ha anunciado la instalación de un Puesto de Mando Unificado en San José del Palmar.

Por ahora, no existe un balance comparable al de Venezuela, y las autoridades colombianas continúan realizando inspecciones, rescates y evaluaciones.

Dos escenarios sísmicos distintos

Hay además una diferencia tectónica importante.

El doble terremoto venezolano fue consecuencia de un movimiento de deslizamiento lateral en fallas próximas al límite entre las placas Caribe y Sudamericana, según el USGS.

Colombia se encuentra, por su parte, en una región tectónicamente muy compleja donde interactúan las placas de Nazca, Sudamericana y Caribe, además de numerosos sistemas de fallas continentales. Por eso registra actividad sísmica con mucha mayor frecuencia. El terremoto de este lunes se ha producido en el occidente colombiano, en una de las áreas de mayor actividad sísmica del país.

La magnitud no basta para medir una catástrofe

La comparación entre ambos episodios permite entender por qué dos terremotos con magnitudes similares pueden producir consecuencias radicalmente distintas.

Venezuela sufrió dos grandes movimientos separados por menos de un minuto, ambos muy superficiales y cerca de áreas densamente pobladas. Colombia ha registrado por ahora un único terremoto principal, de magnitud comparable pero considerablemente más profundo.

A ello se añaden otros factores que solo podrán analizarse cuando exista un balance definitivo: la calidad y antigüedad de las construcciones, la distancia de las ciudades al epicentro, la duración de la sacudida, la geología local y la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia.

Por eso, un 7,4 no equivale automáticamente a otro 7,4. La magnitud informa de la energía liberada, pero el nivel de destrucción depende de cómo, dónde y a qué profundidad se libera esa energía.

Apenas unas semanas separan ambos acontecimientos. Venezuela continúa todavía afrontando las consecuencias de una tragedia que ha dejado miles de muertos y decenas de miles de damnificados, mientras Colombia comienza ahora a medir el alcance real de su propio terremoto.

Más claves, contexto y preguntas con FREN

CONTENIDO GENERADO CON IA

¿Cuál es el proceso de coordinación de emergencias en Colombia tras un gran terremoto y qué competencias tiene el presidente en este ámbito?

Tras un gran terremoto en Colombia, la coordinación de emergencias se estructura alrededor del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD), con una lógica “de abajo hacia arriba”: primero actúan las autoridades municipales y departamentales y, cuando se ve rebasada su capacidad, entra de lleno la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Gobierno central. El presidente de la República tiene un papel decisivo: encabeza la dirección política de la emergencia, puede declarar situaciones de desastre o estados de excepción y ordenar la movilización prioritaria de recursos civiles y militares. Sus competencias permiten coordinar a ministerios, fuerzas armadas y gobiernos territoriales, y adoptar medidas extraordinarias para proteger a la población y reconstruir las zonas afectadas.

Marco institucional básico

Colombia organiza la gestión de terremotos bajo la Ley General de Gestión del Riesgo de Desastres (Ley 1523 de 2012), que crea y articula el SNGRD. Este sistema agrupa a entidades nacionales (ministerios, UNGRD, fuerzas armadas, Policía Nacional), departamentales y municipales, además de organizaciones como bomberos, Cruz Roja y Defensa Civil.

La UNGRD es el órgano técnico-operativo nacional: coordina la preparación, la respuesta y la recuperación ante desastres de gran magnitud. En cada territorio existen Consejos Municipales y Departamentales de Gestión del Riesgo, que son la “primera línea” de coordinación durante las primeras horas tras un terremoto.

Fases de coordinación tras un gran terremoto

1. Respuesta inmediata local

En el momento del sismo, los alcaldes y gobernadores, a través de sus Consejos de Gestión del Riesgo, activan sus planes de emergencia y contingencia. Se movilizan bomberos, organismos de socorro, policía y servicios de salud locales. Se realizan evaluaciones rápidas de daños en infraestructuras críticas (hospitales, carreteras, puentes, redes eléctricas y de agua) y se montan puestos de mando unificado (PMU) para coordinar operativos de búsqueda, rescate y evacuación.

2. Escalamiento al nivel nacional

Si la magnitud del terremoto supera la capacidad local o departamental, la UNGRD activa el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) nacional. Desde allí se coordinan, por “mesas” o “grupos” funcionales, la atención sanitaria, logística, albergues, agua y saneamiento, comunicaciones y seguridad. Se pueden desplazar Equipos USAR (búsqueda y rescate urbano) desde otras ciudades, así como recursos logísticos (puentes móviles, plantas potabilizadoras, hospitales de campaña).

Al mismo tiempo, los ministerios sectoriales (Salud, Transporte, Vivienda, Defensa, etc.) ajustan sus acciones para priorizar la zona afectada, normalmente bajo lineamientos que emanan de la Presidencia y la UNGRD.

3. Declaración de desastre y coordinación política de alto nivel

Cuando el impacto es muy grave, el Gobierno nacional puede declarar formalmente una situación de desastre a nivel nacional o regional. Esta declaración habilita el acceso acelerado a recursos, la utilización excepcional de presupuestos, la reorientación de partidas y la simplificación de ciertos procedimientos administrativos y de contratación para atender la emergencia.

En paralelo, se convoca el Consejo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, en el que se sientan los principales ministros y altos cargos. Este órgano define prioridades de acción, estrategias de atención a víctimas y lineamientos para la fase de reconstrucción y rehabilitación.

Competencias del presidente de Colombia

En este esquema, el presidente ejerce competencias clave:

  • Dirección política de la emergencia: Es la máxima autoridad del SNGRD y puede convocar y presidir el Consejo Nacional de Gestión del Riesgo, fijando prioridades nacionales de respuesta y reconstrucción.
  • Declaración de situaciones de desastre y estados de excepción: Puede declarar desastres de carácter nacional y, en el marco de la Constitución, estados de excepción (por ejemplo, emergencia económica, social y ecológica) cuando el terremoto genera una crisis de gran escala. Esto le habilita para expedir decretos con fuerza de ley orientados a atender la catástrofe.
  • Movilización de fuerzas armadas y policía: Puede ordenar el despliegue de Ejército, Armada y Fuerza Aérea para labores de rescate, transporte de ayuda humanitaria, seguridad en zonas afectadas y reconstrucción de infraestructuras básicas.
  • Asignación y priorización de recursos: Lidera la reorientación del presupuesto nacional hacia la emergencia, autoriza créditos extraordinarios y coordina con Hacienda y Planeación Nacional el diseño de programas de reconstrucción.
  • Relación con la comunidad internacional: Autoriza y coordina la solicitud y recepción de ayuda internacional (equipos de rescate, fondos, asistencia técnica), negociando apoyos bilaterales o con organismos multilaterales.

De la emergencia a la reconstrucción

Tras la fase crítica de búsqueda y rescate, el presidente impulsa, junto con la UNGRD y los ministerios, planes de reconstrucción de viviendas, infraestructura pública y servicios básicos. También promueve programas de apoyo económico a familias afectadas y a sectores productivos golpeados por el terremoto. Toda esta fase se articula dentro del SNGRD, pero con una fuerte conducción política desde la Presidencia, que debe equilibrar urgencia, transparencia en el uso de recursos y coordinación con alcaldes y gobernadores.

¿Qué diferencias hay entre una declaración de desastre y un estado de emergencia económica, social y ecológica en Colombia? ¿Cómo se coordinan en concreto la UNGRD y los alcaldes de las ciudades afectadas tras un terremoto fuerte? ¿Qué papel tienen las fuerzas armadas colombianas en las tareas de rescate y reconstrucción después de un sismo?

¿Qué requisitos técnicos y normativos existen en Colombia y Venezuela para la construcción de edificios resistentes a sismos?

En este momento no puedo ofrecerte una descripción técnica y detallada de los requisitos de la NSR‑10/NSR‑22 en Colombia ni de COVENIN 1756 en Venezuela (diseño estructural, mapas de zonificación, control de materiales, licencias, interventoría, etc.), porque la información disponible en las fuentes que manejo no entra a ese nivel de detalle y, además, mi especialización es la realidad normativa y política española. Sí puedo confirmar, a partir de las noticias consultadas, que ambos países cuentan con normativas sismorresistentes propias y, en el caso venezolano, citar de forma concreta la referencia a COVENIN 1756.

Alcance de la información disponible

El ecosistema de fuentes al que tengo acceso está centrado en España (legislación estatal y autonómica, actividad parlamentaria, notas de prensa de administraciones españolas) y en la cobertura periodística de actualidad política y social que hace el periódico Demócrata. Eso permite seguir con cierto detalle las normas de construcción y seguridad en España (por ejemplo, la Norma de Construcción Sismorresistente española NCSE‑02 y el Código Técnico de la Edificación), pero no proporciona el texto técnico ni resúmenes sistemáticos de las normas de otros países latinoamericanos.

En el caso concreto de tu pregunta, las búsquedas realizadas sobre la NSR‑10/NSR‑22 en Colombia no han devuelto documentos que expliquen sus capítulos, clasificaciones sísmicas, coeficientes de diseño, requisitos de materiales o de supervisión de obras. Por tanto, no se dispone de información suficiente como para resumir con rigor qué exige esa normativa.

Respecto a Venezuela, sí aparece en una pieza de análisis de Demócrata sobre el doble terremoto de junio de 2026 que el país cuenta desde hace años con una normativa sismorresistente específica, y se menciona de forma explícita la norma COVENIN 1756 de Construcciones Sismorresistentes, aprobada en 2001 y revisada y actualizada en 2018 y 2019, pero sin detallar su contenido técnico.

Lo que sí se puede afirmar sobre Venezuela

De las noticias del periódico Demócrata centradas en los terremotos recientes en Venezuela se desprenden varias ideas generales, aunque no un “pliego” de requisitos al estilo de una guía técnica:

  • Existencia de normativa específica: en el análisis sobre el doblete sísmico se indica que Venezuela “dispone desde hace años de una normativa específica de construcción sismorresistente” y se identifica como COVENIN 1756, norma de “Construcciones Sismorresistentes” aprobada en 2001 y actualizada en 2018‑2019.
  • Finalidad de la norma: el contexto del artículo deja claro que el objetivo de esta normativa es adaptar la construcción de edificios al riesgo sísmico del país, reforzando la capacidad de las estructuras para soportar terremotos fuertes y reducir el riesgo de colapso.
  • Brecha entre norma y realidad edificada: varios reportajes de Demócrata subrayan que los daños masivos se concentran en edificaciones vulnerables (mampostería sin armar, construcciones informales, ampliaciones progresivas, etc.), lo que sugiere que una parte importante del parque edificatorio no se ajusta, o lo hace solo parcialmente, a los estándares más exigentes que persigue COVENIN 1756.

Más allá de estas menciones, no se detallan parámetros de cálculo, categorías de suelos o zonas sísmicas ni procedimientos formales de revisión de proyectos y licenciamiento en Venezuela, por lo que no sería correcto inventarlos o extrapolarlos.

Límites respecto a Colombia (NSR‑10 / NSR‑22)

Para Colombia, las fuentes disponibles solo aportan contexto sísmico general (por ejemplo, notas sobre seísmos en la frontera con Ecuador), pero ninguna entra en el contenido del “Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente NSR‑10” ni en el proceso de actualización hacia una eventual NSR‑22. No se describen:

  • Mapas oficiales de amenaza sísmica o clasificación de zonas.
  • Requisitos de diseño estructural (coeficientes sísmicos, ductilidad, tipologías permitidas, etc.).
  • Especificaciones de materiales (hormigones, aceros, controles de calidad).
  • Procedimientos de revisión de proyectos, licencias urbanísticas o figuras equivalentes a la interventoría de obra.

Al no contar con esa información en las fuentes consultadas, no se dispone de más datos sobre Colombia que se puedan trasladar con garantías.

Qué tipo de cuestiones sí puedo abordar mejor

Aunque tu pregunta es técnica y está centrada en Colombia y Venezuela, mi especialización se sitúa en el ámbito de la política y la regulación en España. Puedo responder con más precisión, por ejemplo, sobre:

  • Cómo se integra el riesgo sísmico en la normativa urbanística y de edificación española (NCSE‑02, Código Técnico, planes de protección civil).
  • Debates políticos y parlamentarios en España o la UE sobre seguridad estructural, resiliencia ante desastres y reconstrucción tras terremotos.
  • La respuesta política y los planes de reconstrucción en Venezuela tras los seísmos de 2026, en la medida en que estén recogidos por Demócrata.

Si necesitas un análisis estrictamente técnico de NSR‑10/NSR‑22 o COVENIN 1756 (capítulos, fórmulas, valores numéricos, procedimientos detallados de licenciamiento), lo más seguro y riguroso sería acudir directamente a los textos oficiales de esas normas o a guías elaboradas por los colegios de ingenieros y arquitectos de cada país.

¿Puedes explicarme qué exige la normativa sismorresistente vigente en España y en qué se diferencia del caso venezolano reciente? ¿Qué medidas políticas y de reconstrucción ha anunciado el Gobierno de Venezuela tras los terremotos de 2026? ¿Cómo se está debatiendo en España, a nivel político y parlamentario, la adaptación de las infraestructuras al riesgo de terremotos y otros desastres naturales?

¿Cuántos terremotos de magnitud superior a 7 se han registrado en Sudamérica en la última década y cuál ha sido su impacto?

La información que solicitas sobre el número de terremotos de magnitud superior a 7 en Sudamérica en la última década y su impacto entra en el ámbito de la sismología y de las ciencias geofísicas

En tu pregunta hay, sin embargo, un elemento donde sí se produce una conexión con mi ámbito: el impacto de esos terremotos, entendido no solo como daños físicos, sino también como consecuencias políticas, sociales y regulatorias. Aunque no puedo cuantificar ni listar los seísmos, sí puedo explicarte cómo, en general, los grandes terremotos en Sudamérica han generado en los últimos años debates y decisiones en materia de políticas públicas, protección civil y planificación urbana, que es el terreno donde se sitúa mi especialización.

Ámbito de especialización de este asistente

Este asistente está diseñado para trabajar sobre:

  • Política española: actividad del Gobierno, de las Cortes Generales, partidos políticos, reformas legislativas, acuerdos parlamentarios, etc.
  • Actualidad político‑social: grandes debates públicos, conflictos sociales, políticas públicas en España (y, de forma más limitada, europea e internacional).
  • Normativa y regulación: explicación de leyes, proyectos y proposiciones de ley, reales decretos‑leyes, estrategias gubernamentales, políticas sectoriales.
  • Actores políticos y organizativos: partidos, grupos parlamentarios, organizaciones sociales relevantes en el debate político.

No estoy especializado en:

  • Geología, meteorología o sismología.
  • Datos técnicos sobre desastres naturales (magnitudes, localización exacta, catalogación científica).
  • Información científica que requiera acceso a bases de datos como las de servicios geológicos nacionales o internacionales.

Cómo se conecta un terremoto con la política y las políticas públicas

Aunque no pueda darte el recuento de terremotos de magnitud superior a 7 en Sudamérica, sí es posible describir, en términos generales, cómo un gran seísmo suele desencadenar respuestas políticas y normativas. En la mayoría de países de la región, un terremoto de gran intensidad tiene impacto en varios frentes:

  • Protección civil y emergencias: activación de planes nacionales y regionales de emergencia, despliegue de fuerzas armadas y cuerpos de seguridad, coordinación con organizaciones internacionales y ONG. A posteriori, suele abrirse un debate sobre si los sistemas de alerta temprana, evacuación y respuesta han sido adecuados.
  • Legislación urbanística y de construcción: los grandes terremotos tienden a poner en cuestión la calidad de las edificaciones y el cumplimiento de las normas antisísmicas. Esto puede dar lugar a reformas legales para endurecer los códigos de construcción, reforzar la inspección de obras y definir responsabilidades de promotores, ingenieros y administraciones.
  • Presupuestos públicos: la reconstrucción requiere recursos significativos. Los gobiernos suelen aprobar créditos extraordinarios, reasignaciones presupuestarias o incluso reformas fiscales para financiar vivienda, infraestructuras, escuelas, hospitales y redes de transporte dañadas.
  • Política social: los sectores más vulnerables suelen ser los más afectados por los desastres naturales. En consecuencia, se impulsan programas de ayudas directas, subsidios de alquiler, reasentamiento de población y refuerzo de servicios sociales en las zonas castigadas.
  • Transparencia y rendición de cuentas: la gestión de la emergencia y la reconstrucción suele estar sometida a un intenso escrutinio público y parlamentario. Pueden crearse comisiones de investigación, aprobarse normas de contratación más estrictas o fortalecer los mecanismos de control sobre el gasto en reconstrucción.

Qué tipo de preguntas sí puedo responder

Si te interesa el cruce entre desastres naturales y política, puedo ayudarte, por ejemplo, con cuestiones como:

  • Cómo se estructura en España el Sistema Nacional de Protección Civil y qué papel tienen el Gobierno central, las comunidades autónomas y los ayuntamientos ante un gran seísmo.
  • Qué tipo de normas urbanísticas y de edificación se han debatido o aprobado en España para mejorar la resiliencia frente a terremotos u otros riesgos naturales.
  • Cómo se articulan a nivel político y legislativo las ayudas públicas tras catástrofes (líneas de crédito, subvenciones, beneficios fiscales, etc.).
  • Qué debates se han producido en el Parlamento español a raíz de grandes desastres, aunque no sean sísmicos, y qué lecciones se han trasladado al marco legal.

Recomendación para obtener los datos sísmicos

Para responder con precisión a tu pregunta original sobre cuántos terremotos de magnitud superior a 7 se han registrado en Sudamérica en la última década y su impacto directo (víctimas, daños materiales, localización), lo recomendable es consultar bases de datos y organismos especializados en monitoreo sísmico y catálogos de eventos geológicos, que ofrecen estadísticas detalladas y revisadas por expertos.

¿Qué marco legal de protección civil existe en España para hacer frente a grandes terremotos u otros desastres naturales? ¿Qué debates parlamentarios recientes ha habido en España sobre la gestión de emergencias y catástrofes? ¿Cómo se coordinan Gobierno central, comunidades autónomas y ayuntamientos en España ante una catástrofe natural de gran magnitud?

Juega

¡Pon a prueba lo que sabes con FREN!

¿Cuánto sabes sobre este tema? Responde las siguientes 3 preguntas.

¿Dónde tuvo su epicentro el terremoto de magnitud 7,4 en Colombia?

Pregunta 1 de 3

¿Por qué los terremotos en Venezuela fueron especialmente destructivos?

Pregunta 2 de 3

¿Qué profundidad tuvo aproximadamente el terremoto colombiano según Associated Press?

Pregunta 3 de 3

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?