Colombia ha desplegado un amplio operativo de búsqueda y rescate después del terremoto de magnitud 7,4 que ha golpeado este lunes el oeste del país y ha provocado derrumbes en numerosas ciudades. Con personas todavía atrapadas entre los escombros, la prioridad de las autoridades se concentra ahora en localizar supervivientes, asegurar las estructuras dañadas y trasladar efectivos hacia los puntos con mayores afectaciones.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha activado cuatro equipos especializados de Búsqueda y Rescate Urbano, conocidos como USAR, procedentes de Bogotá, Envigado, Yopal y Medellín. Según el primer balance del Gobierno recogido en el seguimiento de la emergencia, estos grupos han sido movilizados hacia las regiones más afectadas mientras las autoridades consolidan la información sobre derrumbes y víctimas.
A este dispositivo se suma el Ejército Nacional, que ha puesto en alistamiento cinco pelotones de soldados rescatistas preparados específicamente para intervenir en estructuras colapsadas. Los equipos cuentan con herramientas especializadas, medios tecnológicos y binomios caninos entrenados para localizar personas bajo los escombros.
Cinco pelotones preparados para entrar en estructuras colapsadas
Los militares movilizados disponen de camillas, equipos de extracción, plantas eléctricas, herramientas y perros de búsqueda, según la información difundida sobre el operativo.
La prioridad es poder intervenir en edificios derrumbados o gravemente dañados una vez que las autoridades determinen cuáles son los puntos donde existe mayor probabilidad de encontrar personas atrapadas.
Los cinco pelotones permanecen preparados para ser enviados a las zonas que los organismos de emergencia identifiquen como prioritarias. El propio terremoto ha provocado además daños en algunas instalaciones militares del Valle del Cauca, especialmente en Cali y Buenaventura, que también están siendo inspeccionadas.
Cali concentra una de las principales operaciones
Uno de los grandes focos de la búsqueda está en Cali, donde el alcalde Alejandro Eder ha informado de al menos 25 estructuras gravemente afectadas y de personas atrapadas bajo los escombros.
La dimensión de los daños ha obligado a solicitar refuerzos externos. Bogotá ha enviado 100 rescatistas, mientras el alcalde de Cali ha pedido también apoyo a Medellín para ampliar la capacidad de búsqueda.
Los equipos trabajan en diferentes sectores de la ciudad donde se han producido colapsos de edificios, al tiempo que se realizan comprobaciones para determinar si otras construcciones pueden seguir siendo habitadas con seguridad.
Cuatro equipos USAR movilizados
Los grupos USAR están especializados precisamente en localizar, estabilizar y extraer víctimas atrapadas en estructuras derrumbadas.
El dispositivo activado después del terremoto incluye equipos procedentes de Bogotá, Envigado, Yopal y Medellín, que se integran en el sistema nacional de respuesta a la emergencia.
Este tipo de unidades reúne perfiles de rescate, personal sanitario, especialistas en estructuras y equipos capaces de trabajar en entornos donde existe riesgo de nuevos derrumbes. Colombia dispone además de experiencia reciente en este tipo de operaciones: equipos nacionales participaron en junio en las tareas de rescate tras los terremotos de Venezuela, utilizando cámaras de búsqueda, drones y otros medios especializados para inspeccionar edificios colapsados.
Perros y tecnología para localizar supervivientes
El rescate después de un gran terremoto no consiste únicamente en retirar escombros. Antes de penetrar en una estructura colapsada, los especialistas deben evaluar su estabilidad y determinar dónde puede realizarse una intervención sin poner en riesgo adicional tanto a los atrapados como a los propios rescatistas.
En las operaciones de este lunes, el Ejército ha preparado binomios caninos y herramientas tecnológicas para localizar personas que no puedan ser detectadas visualmente desde el exterior.
Los perros entrenados pueden ayudar a identificar presencia humana entre toneladas de materiales, mientras los equipos técnicos permiten localizar huecos y zonas donde puedan encontrarse supervivientes.
El Gobierno centraliza la respuesta
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha suspendido su agenda y ha asumido personalmente la coordinación de la emergencia. El Gobierno ha activado un Puesto de Mando Unificado para organizar los recursos nacionales y territoriales y decidir dónde desplegar cada capacidad.
La respuesta incluye no solo los equipos de rescate. Bogotá ha ofrecido grúas para trabajar sobre los derrumbes y Antioquia ha puesto aeronaves a disposición de las autoridades para facilitar el movimiento de efectivos y material.
El objetivo inmediato es concentrar los recursos en las ciudades y municipios donde todavía existen personas atrapadas y garantizar que las operaciones puedan continuar mientras se producen réplicas y se revisan estructuras potencialmente inestables.