El proyecto europeo CoCo revela que los pastores del mundo comparten un mismo lenguaje

El proyecto europeo CoCo constata en Asturias y Cantabria que los pastores de España y África oriental comparten visión, retos y lenguaje pastoral.

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Un encuentro reciente celebrado en el norte de España ha puesto de relieve que, pese a las grandes distancias geográficas y culturales, los pastores de diversos continentes comparten una manera muy similar de relacionarse con la tierra, el ganado y su forma de vida.

En una visita a las montañas de Asturias y Cantabria, los socios del proyecto Horizonte Europa CoCo, en el que el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) participa como socio español, conocieron de primera mano las tradiciones pastorales de la zona y los problemas vinculados a la presencia del lobo.

La experiencia, no obstante, fue más allá de lo previsto: el equipo de investigación detectó paralelismos llamativos con las comunidades pastoriles de África oriental, especialmente en el modo de vida, los saberes transmitidos de generación en generación y la forma de relacionarse con el medio natural.

A medida que el grupo visitaba explotaciones ganaderas, desde los valles de Onís hasta queserías situadas en puertos de montaña, se fue consolidando una idea común: el pastoralismo funciona como un nexo cultural entre regiones muy alejadas, articulado en torno a una percepción compartida de los ciclos de la naturaleza y del manejo del ganado.

Uno de los episodios más simbólicos de esta conexión se produjo durante la visita a unos ganaderos locales, cuando el grupo se fijó en un bastón tradicional de madera apoyado en un muro de piedra.

El objeto resultó inmediatamente reconocible para la investigadora del departamento de Ciencia Animal del CITA, Ana Grau Valenciano, quien comentó: “Es el mismo tipo de bastón que utilizan los pastores en Tanzania”. Esta coincidencia pone de manifiesto cómo herramientas sencillas, surgidas de manera independiente, dan respuesta a necesidades similares del pastoreo en entornos muy distintos.

Grau Valenciano, que acumula más de diez años de trabajo con comunidades de pastores en Tanzania en contextos de convivencia con leones, subraya que las semejanzas trascienden lo puramente material. “Los pastores de España y de África oriental comparten una forma de mirar al mundo. Es una relación profunda con los animales, los paisajes y el movimiento. Aunque los contextos difieren, la identidad ganadera y la concepción del entorno resultan muy familiares”, señala.

TAMBIÉN DIFERENCIAS SIGNIFICATIVAS

Junto a estas similitudes, afloran también contrastes importantes. En Tanzania, la presencia de grandes depredadores como los leones supone un riesgo físico directo tanto para el ganado como para las personas, mientras que en España el impacto del lobo recae principalmente sobre la cabaña ganadera. Aun así, en ambos territorios los efectos sociales y emocionales asociados a esta convivencia muestran paralelismos evidentes.

La visita a la Quesería Enrique Remis, donde Sara y Rubén desarrollan su trabajo en los pastos cercanos a los lagos de Covadonga, permitió profundizar en estas conexiones. Durante el recorrido, el intercambio de vivencias sobre la coexistencia con depredadores generó un fuerte sentimiento de reconocimiento mutuo.

“Al escuchar hablar de leones, me di cuenta de que muchas sensaciones y desafíos son similares”, expresó Sara. “Aunque la fauna sea distinta, las preocupaciones, la adaptación y el vínculo con la tierra son muy parecidos”.

El encuentro dejó claro que, más allá de que se trate de lobos o leones, de montañas o sabanas, los grandes desafíos del pastoreo —como la protección del ganado, la continuidad de los modelos extensivos y la defensa de las tradiciones— superan las fronteras físicas.

Esta vivencia ha reforzado la filosofía del proyecto CoCo, orientado no solo a mejorar la convivencia entre la ganadería y la fauna silvestre, sino también a reconocer el valor del conocimiento tradicional, la cultura pastoral y el patrimonio compartido entre comunidades pastoriles de distintos lugares del planeta.

Como resumieron los participantes, a veces un sencillo bastón de madera basta para recordar que territorios aparentemente distantes comparten un mismo lenguaje.

El proyecto CoCo, respaldado por el programa Horizonte Europa, agrupa a 17 entidades de 12 países con la meta de diseñar soluciones innovadoras que favorezcan la coexistencia entre ganadería y fauna silvestre, apoyándose en el intercambio de conocimiento entre los diferentes actores del territorio. Para más información sobre el proyecto CoCo: https://cocoproject.eu/