La Diputació de València ha cerrado un acuerdo con la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) para impulsar la modernización y ampliación de la Finca Experimental Sinyent, situada en el término municipal de Polinyà de Xúquer, con la finalidad de reforzar su papel como centro de formación, investigación y transferencia de conocimiento al sector agrario.
Según detalla la institución provincial, la ayuda económica, canalizada a través del área de Desarrollo Territorial, será de 300.000 euros y se dirigirá principalmente a ampliar la sala destinada a la formación, mejorar la accesibilidad del edificio e incorporar nuevas infraestructuras para la conservación experimental de productos hortofrutícolas.
La Finca Sinyent es un referente en experimentación agrícola promovido por AVA, donde se llevan a cabo ensayos y actividades de divulgación que permiten trasladar los avances de la investigación a los profesionales del campo. Con las nuevas dotaciones se pretende incrementar la oferta formativa y las demostraciones prácticas, además de favorecer el intercambio de experiencias entre agricultores, personal investigador, técnicos y empresas del ámbito agroalimentario.
“Uno de los retos del sector agrario es conseguir que los avances de la investigación lleguen al día a día de los agricultores y puedan aplicarse en sus explotaciones. En este sentido, espacios como la Finca Sinyent permiten poner a prueba nuevas técnicas, comprobar sus resultados y compartir ese conocimiento con los profesionales del campo, algo especialmente útil para afrontar cuestiones como la conservación de los productos, la reducción de pérdidas y la mejora de la rentabilidad de las explotaciones”, expone el diputado de Desarrollo Territorial, Avelino Mascarell.
Entre las principales actuaciones previstas destaca la ampliación de la actual sala de formación, que contará con mayor aforo para organizar jornadas técnicas, seminarios, encuentros profesionales y demostraciones ligadas a la actividad agraria. Esta intervención permitirá incrementar el número de asistentes a las actividades programadas en la finca y facilitar que más profesionales del sector agroalimentario accedan a nuevas técnicas y conocimientos.
El plan contempla igualmente la instalación de un ascensor con el fin de mejorar la accesibilidad a las distintas dependencias y adaptar las instalaciones a los requisitos normativos, garantizando que las acciones formativas puedan desarrollarse en condiciones adecuadas para todas las personas participantes.
Investigación para optimizar la conservación de la fruta
La segunda línea de trabajo se orienta a la puesta en marcha de cámaras de conservación de fruta, que harán posible realizar ensayos sobre las condiciones de almacenamiento de los productos hortofrutícolas y analizar distintas técnicas y tecnologías destinadas a preservar su calidad tras la recolección.
Estas nuevas infraestructuras se dedicarán a investigar aspectos como el control de los parámetros de conservación, la disminución de las pérdidas postcosecha y la optimización de los procesos de almacenamiento, cuestiones consideradas estratégicas tanto para los agricultores como para las empresas comercializadoras.
Además de su función en proyectos experimentales, las cámaras se emplearán como recurso para demostraciones prácticas y acciones formativas, favoreciendo que los conocimientos generados se trasladen de manera directa a las explotaciones agrícolas. El objetivo de esta ayuda “ampliar recursos para conectar la investigación aplicada con las necesidades reales de los productores”.