La Unió exige a Agricultura ayudas urgentes para los citricultores que deben arrancar árboles por la clorosis

La Unió pide a Agricultura ayudas urgentes y simplificadas para los citricultores obligados a arrancar árboles por el virus de la clorosis nervial amarilla.

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La Unió Llauradora ha reclamado a la Conselleria de Agricultura la puesta en marcha inmediata de una línea de ayudas específica y de carácter urgente dirigida a las explotaciones citrícolas obligadas a destruir sus árboles tras la confirmación oficial de la presencia del virus de la clorosis nervial amarilla.

La organización plantea que este sistema de compensaciones incluya de forma global la indemnización por el valor de las plantaciones arrancadas, la compensación por la pérdida de ingresos durante el periodo improductivo hasta que las nuevas plantaciones entren de nuevo en producción, así como subvenciones para la replantación (material vegetal y gastos derivados), además de cubrir el coste de las labores de arranque y eliminación de los árboles cuando estas no sean asumidas directamente por la Administración.

Al mismo tiempo, La Unió insta a la Conselleria a que estas ayudas se gestionen con tramitación urgente y procedimientos simplificados, dada la rapidez con la que los agricultores deben cumplir las obligaciones impuestas y el fuerte impacto económico inmediato que conllevan.

La Unió Llauradora alude a la reciente resolución de 21 de abril de 2026 de la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera de la Conselleria de Agricultura, por la que se declara la presencia del Potexvirus citriflavivenae (virus de la clorosis nervial amarilla de los cítricos) y se fijan medidas obligatorias de erradicación y control. Entre ellas, se establece la destrucción total de los árboles en las parcelas declaradas infectadas, en un plazo máximo de quince días y bajo supervisión de la Administración.

Esta exigencia supone un sacrificio directo e inmediato para las personas titulares de las explotaciones afectadas, que deben asumir tanto la pérdida de sus cultivos como los gastos derivados de la aplicación de las medidas ordenadas.

SIN MECANISMO COMPENSATORIO

“Nos encontramos ante un escenario en que la Administración impone medidas fitosanitarias obligatorias para la protección del interés general y del conjunto del sector citrícola. Sin embargo, estas medidas comportan un impacto económico muy severo sobre los productores afectados, que se ven obligados a eliminar su capital productivo sin que, a estas alturas, se haya articulado ningún mecanismo compensatorio específico”, ha lamentado la organización agraria.

La Unió Llauradora recuerda que la destrucción de plantaciones citrícolas “no solo implica la pérdida inmediata de la producción, sino también la desaparición de una inversión acumulada durante años, así como un periodo prolongado sin ingresos hasta la entrada en producción de nuevas plantaciones”. A ello se suman los costes directos del arranque y los de una posible replantación.

La organización agraria subraya que “esta situación genera un desequilibrio evidente entre la obligación impuesta en beneficio del interés general y la carga económica asumida individualmente por los agricultores afectados”.

La Unió considera que la resolución aprobada “es coherente con la necesidad de contener una plaga emergente con potencial impacto sobre el sector, pero no puede recaer exclusivamente sobre los productores el coste de una actuación que responde a un interés público general y de una infestación de la que el agricultor no ha tenido ninguna responsabilidad”.

“Trasladar íntegramente este impacto a los citricultores afectados no solo genera una situación de agravio, sino que puede comprometer la colaboración necesaria del sector en la aplicación eficaz de las medidas fitosanitarias”, ha señalado la organización agraria.

22 CASOS POSITIVOS

Hasta el momento se han detectado 22 casos positivos en la Comunitat Valenciana. Las especies más afectadas son limonero, lima y naranjo amargo, que presentan síntomas como amarilleamiento de las nervaduras y deformaciones foliares que derivan en pérdidas de rendimiento.

En cuanto a la principal superficie citrícola de la Comunitat Valenciana, compuesta por naranjo y mandarino clementina, por ahora estas variedades pueden actuar como portadoras de la enfermedad, aunque sin mostrar síntomas visibles. La Unió reclama intensificar la investigación para obtener patrones tolerantes, en primer lugar en limonero, y subraya que una vez más queda claro que “la inversión en un centro de referencia como el IVIA no debe parar de crecer”.