El vicepresidente primero y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales de la Junta de Castilla y León, Carlos Pollán, ha defendido este lunes la necesidad de priorizar el acogimiento familiar de menores frente a la atención residencial y ha avanzado una dotación concreta para mejorar la seguridad en los centros de menores infractores. Lo ha hecho durante su comparecencia ante la Comisión de Economía y Hacienda de las Cortes, donde ha desgranado las cuentas de su departamento para 2027.
En su exposición, Pollán ha subrayado que el subprograma de Atención a la Infancia crecerá un 28 por ciento hasta rozar los 82 millones de euros. “La protección de la infancia no es un gasto, sino una inversión en el presente y en el futuro de Castilla y León”, ha insistido.
El consejero ha recalcado que el sistema autonómico coloca “siempre a la familia en el centro” y ha recordado que, cuando un menor no puede seguir con su familia de origen, “la mejor alternativa, siempre que sea posible, sigue siendo otra familia”.
Según ha detallado, “prácticamente la mitad de los menores protegidos de Castilla y León viven en acogimiento familiar” y el objetivo de la legislatura es que esta fórmula supere en peso a la atención residencial.
Para avanzar en esa dirección, la Junta incrementará hasta los cuatro millones de euros las compensaciones a las familias acogedoras y reforzará los medios destinados a la captación, formación, valoración, selección y acompañamiento profesional de estas familias. Al mismo tiempo, el Ejecutivo autonómico impulsará la tutela ordinaria de los menores en acogimiento con familia extensa cuando se den las condiciones idóneas, con el propósito de favorecer “su salida del sistema de protección y evitando situaciones de dependencia administrativa innecesarias”.
Asimismo, la Consejería prevé trabajar con las entidades locales en campañas de sensibilización sobre el acogimiento y las estancias temporales.
En el ámbito de la prevención, Pollán ha puesto el foco en que los programas de centros de día y apoyo a familias con menores en situación de riesgo aumentarán un 18 por ciento, hasta los 18,8 millones de euros, con la finalidad de actualizar y extender estas intervenciones a las etapas más tempranas.
Además, la Junta elevará con recursos propios los conciertos de los centros de protección en más de 20 millones de euros, de forma que las entidades que los gestionan puedan asumir las revisiones salariales de sus convenios colectivos. La Consejería elaborará también una guía de buenas prácticas para la ejecución de tutelas y revisará los protocolos de intervención y convivencia en estos recursos.
Seguridad en centros de menores infractores
Por primera vez, las cuentas autonómicas incluirán una dotación específica de 825.000 euros destinada a reforzar la seguridad en los centros de menores, con el objetivo de sufragar medidas de vigilancia tras episodios recientes como los ocurridos en el centro Zambrana de Valladolid.
Pollán ha recalcado que los trabajadores “merecen desarrollar u trabajo en condiciones adecuadas de seguridad” y ha adelantado la fijación de ratios mínimas de personal, la instalación de dispositivos de seguridad en recursos que atienden a menores con problemas de conducta, la garantía de al menos un centro de socialización y un hogar tutelado por provincia, y un incremento del 18 por ciento en las partidas de alimentación, que llegarán al millón de euros.
En relación con los jóvenes que cumplen la mayoría de edad, la Junta reforzará las actuaciones para facilitar su paso a una vida autónoma e independiente, mediante la creación de un nuevo servicio de apoyo a la integración sociolaboral.
El consejero ha recalcado que “el éxito del sistema de protección no se mide únicamente por cómo protegemos a un menor mientras permanece en él, sino también por las oportunidades que tiene cuando lo abandona”.
Respecto a las políticas de juventud, el subprograma de Promoción y Servicios de Juventud dispondrá de 22,9 millones de euros en 2027. Pollán ha explicado que, si se deja al margen el impacto de los fondos europeos de recuperación aplicados en 2024 a la rehabilitación de albergues como los de San Martín de Castañeda (Zamora) y Arbejal (Palencia), “el presupuesto destinado a programas de apoyo a la juventud se incrementa un 9,1 por ciento”.
Las inversiones en obras nuevas y de reposición se elevarán un 33 por ciento hasta superar los 1,7 millones de euros, con una reserva de 500.000 euros para finalizar las obras en el albergue de Palencia. La Consejería redactará el Plan de Infraestructuras Juveniles 2026-2030 para transformar la red de instalaciones en “nodos de dinamización juvenil y territorial” en el medio rural y dejar atrás un modelo meramente estacional.
Durante el curso 2026-2027, la red sumará 30 plazas gracias al cambio parcial de uso del Albergue Juvenil Fernán González de Miranda de Ebro (Burgos), lo que situará la oferta en nueve centros y 779 plazas, con precios congelados desde 2013. A la vez, los gastos de funcionamiento de estas instalaciones aumentarán un 29 por ciento, hasta los 4,6 millones de euros.
En el ámbito de la formación y el empleo juvenil, la Junta mantendrá la gratuidad de los cursos de monitor, director e informador juvenil. La dotación para el programa Erasmus+ crecerá un 11 por ciento, hasta los 270.000 euros, y se pondrá en marcha la primera edición del programa JOTACyL, con 1,4 millones de euros. Esta iniciativa configurará una cartera de talentos de entre 18 y 35 años y realizará prospecciones en el tejido productivo de la Comunidad para ajustar la oferta laboral a las necesidades de las empresas.