El 70% de facturación de las ingenierías españolas viene del extranjero mientras trenes, carreteras y embalses siguen pendientes de obra civil

Las ingenierías españolas generan siete de cada diez euros en proyectos internacionales, más del triple que la media europea, mientras España afronta necesidades de conservación de infraestructuras por 127.341 millones en la próxima década

6 minutos

Captura de pantalla 2026 08 15 104340

Captura de pantalla 2026 08 15 104340

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

Última actualización

6 minutos

Más leídas

España tiene una de las ingenierías más internacionalizadas de Europa. Cerca del 70% de la facturación de las empresas españolas de ingeniería procede de proyectos desarrollados fuera del país, frente a una media europea que ronda el 20%, según la nota técnica sobre la recomposición del sector exportador elaborada por BBVA Research para el Club de Exportadores e Inversores Españoles, presidido por Antonio Bonet y, al que ha tenido acceso DEMÓCRATA.

El dato refleja la capacidad de las empresas españolas para competir en mercados internacionales, pero también deja una paradoja sobre la mesa: mientras estas compañías encuentran buena parte de su negocio en grandes proyectos en el extranjero, España mantiene importantes necesidades de inversión y mantenimiento en sus propias infraestructuras.

El informe de BBVA Research utiliza precisamente la ingeniería como ejemplo de la transformación que está experimentando el sector exterior español. La actividad internacional no es marginal para estas compañías: alrededor del 70% de sus ingresos procede de proyectos desarrollados fuera de España. Un diagnóstico anterior elaborado por KPMG para Tecniberia y patrocinado por ICEX situaba también en el 70% la proporción de facturación internacional del sector y en el 30% la correspondiente al mercado nacional.

La cifra permite entender hasta qué punto las ingenierías españolas se han convertido en un sector exportador de conocimiento. Sus empresas participan en proyectos internacionales relacionados con infraestructuras, energía, agua, transporte, movilidad y sostenibilidad, y han desarrollado una presencia exterior que supera ampliamente el grado de internacionalización medio del sector en Europa.

Pero el contraste aparece cuando se observa el estado de las necesidades de infraestructura dentro de España.

Más de 127.000 millones para mantener las infraestructuras

España necesitará movilizar 127.341 millones de euros durante la próxima década solo para conservación y mantenimiento de infraestructuras viarias, ferroviarias e hidráulicas, según la estimación presentada por SEOPAN en abril de 2026.

La cifra se reparte entre 58.369 millones para carreteras, 20.280 millones para ferrocarriles y 48.692 millones para infraestructuras hidráulicas. A estas necesidades de conservación se suman las inversiones necesarias para construir nuevas infraestructuras y adaptar las existentes, lo que eleva a más de 407.000 millones el volumen global de inversión que SEOPAN considera necesario durante los próximos diez años.

El dato resulta especialmente significativo para un país que cuenta con un sector de ingeniería capaz de obtener fuera la mayor parte de sus ingresos. La cuestión no es que las empresas españolas carezcan de capacidad técnica o de experiencia para desarrollar grandes proyectos. Al contrario: su elevada internacionalización demuestra que existe una oferta empresarial capaz de competir en algunos de los mercados más exigentes.

La cuestión es cuánto de esa capacidad puede movilizarse dentro de España y qué volumen de inversión genera el mercado nacional.

En el caso de las carreteras, el propio Ministerio de Transportes ha reconocido este año que la inversión en conservación de la Red de Carreteras del Estado no se ha situado durante años en los niveles necesarios para mantenerla en condiciones óptimas. En abril, el departamento de Óscar Puente presentó un plan de mejora de 5.000 kilómetros de firmes con una inversión de 1.629 millones de euros y admitió la necesidad de revertir el déficit inversor acumulado.

La situación también afecta al ferrocarril. El Gobierno acordó en febrero incrementar en 1.800 millones la inversión destinada al mantenimiento ferroviario entre las distintas medidas previstas para el periodo 2026-2030. El acuerdo contempla, entre otras actuaciones, un convenio con Adif que elevará progresivamente los gastos de mantenimiento desde 861 millones de euros en 2026 hasta 1.179 millones en 2030.

Carreteras, trenes y agua

Las infraestructuras hidráulicas representan otro de los grandes capítulos de necesidades. Los 48.692 millones de euros que SEOPAN calcula para conservación y mantenimiento durante la próxima década incluyen el conjunto de las infraestructuras hidráulicas, en un ámbito que abarca desde las redes de abastecimiento y saneamiento hasta las presas y embalses.

La situación de las presas también ha llegado al Parlamento Europeo. Una pregunta parlamentaria presentada en febrero de 2026 advertía de un déficit de inversión en mantenimiento y seguridad de las presas españolas y señalaba, a partir de documentación técnica citada en la iniciativa, que una parte importante de las presas de titularidad estatal requeriría actuaciones relacionadas con la seguridad hidrológica, estructural o de sus desagües.

No se trata únicamente de construir nuevas infraestructuras. El mantenimiento de las que ya existen se ha convertido en uno de los principales retos de la inversión pública española. En carreteras, ferrocarriles y agua, la necesidad de conservar, renovar y adaptar las redes existentes convive con la demanda de nuevas infraestructuras.

Es precisamente en este punto donde la internacionalización de la ingeniería española adquiere una dimensión económica mayor. España dispone de empresas capaces de vender conocimiento técnico fuera de sus fronteras, pero al mismo tiempo tiene por delante un volumen considerable de obras de conservación, renovación y modernización dentro del país.

Los servicios toman el relevo de los bienes

El fenómeno de la ingeniería forma parte de un cambio más amplio en el modelo exportador español. Entre 1995 y 2024, las exportaciones de servicios no turísticos crecieron en términos reales a un ritmo medio anual del 5,4%, hasta alcanzar el equivalente al 7,5% del PIB en 2024, según BBVA Research.

El crecimiento ha permitido que los servicios no turísticos ganen protagonismo mientras las exportaciones de bienes pierden peso relativo. Entre 2020 y 2025, las exportaciones de bienes descendieron hasta representar el 21,5% del PIB, mientras el conjunto de las exportaciones se mantuvo en niveles históricamente elevados gracias al avance de los servicios.

La transformación no implica que España esté abandonando su industria. El diagnóstico de BBVA Research apunta a una recomposición del sector exportador provocada por la pandemia, la alteración de las cadenas de suministro, la crisis energética, las tensiones comerciales y el aumento de la competencia internacional.

La industria europea afronta además una transformación especialmente intensa. España está integrada en las cadenas de valor del continente y su sector manufacturero depende en buena medida de la evolución de la economía europea, con Alemania como uno de los principales focos de debilidad industrial.

Al mismo tiempo, algunos sectores están ganando posiciones. La industria farmacéutica, la química, la alimentación, la salud y las actividades relacionadas con la transición energética aparecen entre las áreas con mayor potencial.

Captura de pantalla 2026 08 15 104607
Foto de familia de los XXIII Premios a la Internacionalización Club de Exportadores e Inversores. De izquierda a derecha: Jaime Uscola (director de Financiación y Negocio Internacional de Santander España), Carlos Bastarreche (diplomático español), Antonio Bonet (presidente del Club de Exportadores e Inversores), Juan Luis Gimeno Chocarro (director general de Inteligencia Económica y Comercial), Elisa Carbonell (Consejera Delegada de​ ICEX España Exportación e Inversiones), Álvaro Platero Alonso (Vicepresidente de Astilleros Gondán​), Luis Olarte (CEO y fundador de entrol​) y Juan Sainz (consejero delegado de INFORMA).

Una agenda para consolidar el nuevo modelo exportador

En este sentido, la nota técnica del BBVA Research propone consolidar esta nueva etapa del sector exterior, con una estrategia basada en cuatro grandes ejes: reforzar la inversión en energía e infraestructuras de red, aprovechar el impulso industrial derivado del incremento del gasto en defensa, mejorar la disponibilidad y cualificación de la mano de obra y elevar de forma sostenida la productividad mediante una mayor innovación y digitalización.

El documento concluye con un mensaje claro: "la cuestión no es volver al pasado exportador, sino construir una nueva fase de crecimiento de las ventas al exterior más compleja, más resiliente y productiva".

 

Hola, soy Fren. ¿Cómo te ayudo?