Que Granada siga temblando después del terremoto de magnitud 5 no significa que se pueda anticipar qué ocurrirá después.
El Instituto Geográfico Nacional es explícito: actualmente no existe ningún método capaz de predecir simultáneamente el tiempo, el lugar y la magnitud de un terremoto.
Qué significan las decenas de réplicas
Las réplicas son terremotos posteriores al movimiento principal que se producen en su entorno.
Protección Civil explica que normalmente disminuyen tanto en intensidad como en frecuencia conforme pasa el tiempo.
La secuencia de Granada encaja hasta ahora con ese comportamiento general: el gran movimiento alcanzó magnitud 5 y los terremotos posteriores registrados por el IGN son sustancialmente menores. Entre ellos destaca uno de magnitud 3,3 registrado a las 06.34 al norte de Gójar.
Eso permite describir qué está ocurriendo, pero no utilizarlo como reloj para saber cuándo terminará.
¿Las réplicas liberan tensión y evitan otro terremoto?
Es una de las ideas más extendidas, pero no debe interpretarse de forma simplista.
Un terremoto libera energía acumulada en una zona de la corteza, pero también modifica las tensiones alrededor de la ruptura. La evolución posterior depende de la geometría de las fallas y de numerosos factores que no pueden observarse directamente con precisión suficiente para convertirlos en una predicción. El propio IGN atribuye la dificultad de predecir terremotos al comportamiento no lineal y caótico del proceso sísmico.
Por eso, una larga sucesión de pequeños movimientos no es una garantía de que ya se haya liberado toda la energía disponible.
Granada está sobre un sistema activo de fallas
La sismicidad de la Vega tiene una explicación geológica conocida.
Investigadores de la Universidad de Granada y del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra han caracterizado un sistema extensional de fallas activas en la Cuenca de Granada. Entre ellas figura la Falla de Granada, una de las estructuras más activas del sistema.
Los investigadores relacionan estas fallas normales con la frecuente actividad sísmica del área metropolitana y han identificado una zona activa en profundidad donde se enraízan varias de esas estructuras.
Otro trabajo del CSIC vincula también los terremotos de la zona con fallas activas que delimitan la cuenca y atraviesan la Vega.
El enjambre de 2021 no permite predecir lo que ocurrirá ahora
La memoria de muchos granadinos se ha ido inmediatamente a 2021.
Entonces se produjo una larga serie de terremotos en el entorno de Atarfe y Santa Fe. El IGN contabilizó miles de movimientos durante aquel episodio.
Pero que dos secuencias ocurran en la misma región no significa que tengan que evolucionar de la misma manera.
El patrón de 2021 sirve para entender que Granada puede registrar periodos de actividad sísmica prolongada; no sirve para calcular cuánto durará la actividad iniciada este 15 de agosto ni cuál será la magnitud del siguiente terremoto.
Lo que sí puede decirse esta mañana
Hay tres conclusiones razonables.
La primera es que las réplicas tras un terremoto como el de esta madrugada son esperables. La segunda, que la mayor parte de los movimientos registrados después del 5,0 han sido de magnitud claramente inferior. La tercera es que el seguimiento del IGN debe continuar porque la secuencia sigue activa.