Los principales acreedores de Braskem mantienen la presión sobre la petrolera estatal brasileña Petrobras para que acometa una inyección de capital que evite que la petroquímica tenga que acogerse a los tribunales para sortear la bancarrota.
Según fuentes citadas por “Bloomberg”, bonistas como Elliott Investment Management o Contrarian Capital Management se inclinan por esta vía, aunque Petrobras se mostraría reticente, ya que no quiere verse obligada a asumir los pasivos de Braskem con unas elecciones presidenciales previstas para octubre.
En la actualidad, Petrobras controla el 36,1% del capital de Braskem, lo que representa el 47% de las acciones con derecho a voto. Pese a ello, parte de los acreedores reclama que la petrolera incremente su participación, aporte liquidez adicional o recurra a la emisión de deuda subordinada.
De acuerdo con otras fuentes, la cautela de Petrobras responde al riesgo de que termine incorporando a su propio balance la abultada deuda de Braskem, cuya situación financiera se ve lastrada por pasivos de varios miles de millones de euros.
Braskem dispone de plazo hasta el 24 de agosto para cerrar un acuerdo de reestructuración extrajudicial y evitar así un proceso supervisado por la Justicia. Para ello, la compañía necesita el respaldo de, al menos, un tercio de sus acreedores.
En cualquier caso, las conversaciones continúan y las opciones de esquivar una reestructuración judicial han mejorado después de que los bonistas internacionales presentaran una nueva contrapropuesta de reestructuración extrajudicial que Braskem considera más ventajosa.
Resultados de 2025
En 2025, Braskem recortó sus pérdidas un 12,7% tras registrar unos “números rojos” netos atribuidos de 9.879 millones de reales (1.673 millones de euros), mientras que la facturación bruta disminuyó un 8,9%, hasta 82.090 millones de reales (82.090 millones de euros).
Solo en el cuarto trimestre del ejercicio, la compañía registró unas pérdidas de 10.284 millones de reales (1.741 millones de euros) y alcanzó unos ingresos de 18.296 millones de reales (3.098 millones de euros), lo que supone incrementos del 82,1% y del 18,5%, respectivamente.