El Banco de España ha informado este martes de que, en colaboración con el sector bancario privado, ha puesto en marcha un proceso para identificar nuevas soluciones de pago capaces de seguir funcionando en escenarios de cero eléctrico como el registrado hace ahora un año.
La directora del Departamento de Sistemas de Pagos del organismo, Montserrat Jiménez, ha explicado que, durante el apagón del 28 de abril de 2025 —que dejó sin suministro eléctrico a toda la península ibérica y cuya normalización completa se alargó casi 23 horas—, “el problema estuvo en que los negocios no tenían luz” y ha reiterado que las infraestructuras de pago fueron “resilientes”.
En la rueda de prensa de presentación de la “Memoria de Supervisión 2025”, Jiménez ha subrayado que no se ha aplicado “ninguna medida supervisora” adicional sobre las redes de pago tras aquel episodio.
Respecto a las iniciativas que el banco central estudia junto a la industria financiera, la responsable de Sistemas de Pagos ha reconocido que “todavía no puede avanzar ninguna herramienta”, aunque confía en que para junio “se tenga algo más concreto”.
Preocupación por la dependencia de proveedores de pago estadounidenses
Paralelamente, el Banco de España ha instado a las entidades a rebajar su dependencia de medios de pago procedentes de fuera de la Unión Europea, una exposición que considera “muy significativa”.
La directora general de Supervisión, Mercedes Olano, ha precisado que “normalmente se trata de empresas americanas” —entre ellas Visa o Mastercard—, dado que son las que cuentan con infraestructuras “más potentes”.
Olano ha indicado que el supervisor, dentro de sus competencias, ha pedido a las soluciones europeas que “avancen lo suficiente para que sean capaces de sustituir a las norteamericanas” y ha reclamado al sector que reevalúe esta dependencia y diseñe estrategias alternativas dentro del ámbito europeo.
“Se pide a las entidades que sean conscientes del riesgo geopolítico de depender de terceros, así como que reduzcan la concentración y establezcan planes de salida que les permita cambiar de uno a otro proveedor”, ha añadido la directora general de Supervisión.
En este contexto, Jiménez ha destacado el papel de Bizum, al tratarse de una “solución española, y por tanto europea”. Asimismo, ha recordado que la plataforma —que podrá utilizarse como medio de pago oficial en comercios físicos a partir del próximo 18 de mayo— aspira a consolidarse como herramienta “paneuropea”, apoyada en los acuerdos alcanzados con Bancomat (Italia), MB WAY (Portugal) y Vipps MobilePay (países nórdicos), entre otros socios.
La responsable de Sistemas de Pagos del Banco de España ha concluido que Bizum “ayudará a reducir al dependencia de empresas americanas”.