El dinero en efectivo se mantuvo en 2026 como el medio de pago principal en los establecimientos físicos, con una cuota del 57%, sin variaciones respecto a 2025, de acuerdo con el último estudio sobre hábitos de uso del efectivo elaborado por el Banco de España.
En paralelo, el empleo de tarjetas retrocedió dos puntos porcentuales, hasta el 25%, mientras que los pagos con dispositivos móviles continuaron ganando terreno y alcanzaron el 18%, frente al 15% registrado el año anterior.
Si se observa el uso cotidiano, el 56% de la ciudadanía recurre al efectivo en sus compras en establecimientos, un punto porcentual más que en 2025. El uso de tarjetas baja dos puntos, hasta el 26%, mientras que los dispositivos móviles avanzan tres puntos, hasta el 19%.
Al desglosar los datos por perfiles sociodemográficos, el Banco de España subraya que el sexo, la edad y el nivel educativo influyen de forma clara en la preferencia por unos u otros instrumentos de pago.
Entre los hombres se observa una mayor proporción (59%) de uso del efectivo como medio de pago principal frente a las mujeres (55%). En cambio, en el caso de la tarjeta bancaria, son ellas quienes presentan un mayor porcentaje de uso (26%) frente a los hombres (23%).
En cuanto a la edad, las personas mayores de 54 años se inclinan mayoritariamente por el efectivo como medio principal, el grupo de 35 a 54 años es el que más recurre a la tarjeta, mientras que los más jóvenes muestran una preferencia superior por los pagos con dispositivos móviles.
Respecto al nivel formativo, quienes cuentan con estudios básicos son los que más utilizan el efectivo (76%). Las tarjetas son más frecuentes entre las personas con estudios medios (26%) y superiores (33%), y los dispositivos móviles destacan entre quienes tienen estudios superiores (28%).
En los pagos entre particulares, el efectivo continúa siendo el método más frecuente para el 58% de la población, un punto porcentual más que en 2025, mientras que Bizum pierde un punto de cuota, hasta el 36%. En cuanto al uso habitual, el 67% ha mantenido su utilización del efectivo durante el último año, otro 10% la ha incrementado y solo un 23% declara haberla reducido.
El estudio señala además que la población española lleva en promedio 47 euros en la cartera. En las localidades sin oficina bancaria fija, la cantidad media es algo mayor, cercana a 49 euros, aunque se sitúa por debajo de los casi 62 euros de media registrados en 2025.
En lo relativo a los canales tradicionales de acceso al efectivo, el cajero automático sigue siendo la vía principal para el 80% de los ciudadanos. La mayoría se desplaza a pie para obtener dinero en efectivo, en trayectos que no superan los 10 minutos.
En cuanto a las vías alternativas de acceso, como la retirada de efectivo en comercios (cash-back o cash-in-shop) o el servicio de Correos Cash, su grado de conocimiento entre el público ha aumentado ligeramente, si bien su utilización continúa siendo residual.
Sobre el euro digital, el informe recoge que un 33% de la población ya ha oído hablar de este proyecto, nueve puntos más que el año anterior. Entre los comercios, el nivel de conocimiento asciende al 39%, frente al 27% registrado en 2025.