Fnac, la multinacional especializada en la comercialización de productos culturales y tecnológicos, logró en 2025 recortar en un 43% sus pérdidas en España, hasta situar sus "números rojos" en 6,8 millones de euros.
La facturación de la compañía alcanzó los 295,95 millones de euros, lo que supone un descenso del 5,2% frente a los 312,1 millones de euros obtenidos en 2024, según las cuentas depositadas en el Registro Mercantil y consultadas por Europa Press a través de Informa D&B.
La empresa atribuye este retroceso en la cifra de negocio tanto a la debilidad del consumo como al efecto del cierre temporal, traslado y reorganización de tres de sus tiendas más representativas en el mercado español: la de Callao (Madrid), la de L'Illa (Barcelona) y la que estaba situada en el centro comercial El Triangle, reemplazada por un nuevo punto de venta en La Rambla.
En este contexto, las ventas del grupo en España se situaron en 279,2 millones de euros, un 5,7% menos. De ese importe, 112,44 millones correspondieron a la zona centro y al canal 'online'; la zona Norte aportó 112,9 millones; la zona Sur y Levante, alrededor de 35 millones, y otros territorios sumaron 18,4 millones de euros.
Durante 2025, Fnac inauguró una tienda y clausuró otra, ambas en Barcelona, de modo que a 31 de diciembre contaba con 33 establecimientos propios, además de su tienda 'online', y tres puntos de venta adicionales operando en régimen de franquicia.
La multinacional ha continuado en el último ejercicio impulsando un modelo de negocio más eficiente y centrado en el cliente, en coherencia con su plan estratégico 'Beyond Everyday' (2025-2030), cuyo objetivo es consolidar al grupo como referente omnicanal en Europa, apoyándose en el desarrollo de servicios de valor añadido, el crecimiento de los modelos de suscripción y la mejora constante de la experiencia de cliente, incorporando al mismo tiempo la sostenibilidad y la economía circular como pilares fundamentales de su actuación.
En esta línea, la compañía dedicada a la venta de productos culturales y tecnológicos subraya que las intervenciones realizadas en sus 'flagships' de Callao y L'Illa materializan este nuevo planteamiento hacia tiendas "más experienciales y plenamente integrados" con los canales digitales, si bien insiste en que mantiene su "firme apuesta" por una red de puntos de venta físicos concebidos como lugares esenciales de descubrimiento, asesoramiento y relación con el cliente.