Más de la mitad de las empresas 'unicornio' --compañías tecnológicas cuya valoración antes de salir a Bolsa supera los 1.000 millones de dólares-- que superan los 50.000 millones de dólares (43.699 millones de euros) cuentan con la entrada de fondos soberanos en su capital.
Así se desprende del 'Sovereign Wealth Funds Report 2026' elaborado por el Center for the Governance of Change de IE University junto con ICEX-Invest in Spain, que detalla cómo la presencia de fondos soberanos pasa del 7% en los 'unicornios' de menor tamaño hasta los 'megaunicornios' valorados por encima de los 50.000 millones de dólares.
El estudio señala que las inyecciones de capital de estos vehículos públicos suelen ser "cuantiosas" y que dichas cantidades "se absorben más fácilmente en grandes rondas de financiación", que se producen en una etapa más madura del negocio y con valoraciones más elevadas, lo que explica su preferencia por compañías con valoraciones altas.
"Los procesos internos de 'due diligence' de las instituciones soberanas suelen favorecer a las empresas con ingresos, estructuras de gobernanza y una trayectoria documentada frente a apuestas en fase inicial con un alto grado de incertidumbre", especifica el documento.
Entre los 41 fondos analizados en el informe, únicamente seis han participado en operaciones anteriores al estatus de 'unicornio'. De ellos, Temasek Holdings (Singapur) concentra 24 de las 39 inversiones identificadas antes de que las empresas alcancen los 1.000 millones de dólares de valoración, el 62% del total.
A continuación figuran GIC (Singapur) y Mubadala (Emiratos Árabes Unidos), con seis participaciones cada uno (15% del total, respectivamente). En conjunto, estos tres fondos acumulan más del 90% de la actividad considerada de tipo catalizador.
Las restantes operaciones se reparten por igual entre el Fondo Permanente de Alaska, la Agencia de Inversiones de Brunei y QIA (Qatar).
En cuanto a los volúmenes movilizados, ADIA (Emiratos Árabes Unidos) y QIA se implican en transacciones con un importe medio de 188 millones de dólares (164 millones de euros), lo que sitúa la mayoría de su operativa en capital riesgo, rondas posteriores a la salida a Bolsa y capital riesgo en fases avanzadas.
Un patrón diferente es el de CDP Equity (Italia), cuyas 42 participaciones proceden de su rama pública de capital riesgo, CDP Venture Capital. De ellas, 31 operaciones corresponden a rondas de financiación inicial ('seed', en la jerga) o previa a la inicial ('pre-seed'), con un ticket medio muy inferior al millón de dólares (874.000 euros), focalizado en 'startups' del sur de Italia.
INTERÉS POR LA IA
El informe detalla que el ciclo de la inteligencia artificial (IA) de 2025 ha reforzado el protagonismo de los fondos soberanos en el capital riesgo de última fase, dado que las mayores rondas privadas de la década --Anthropic, xAI, Databricks y OpenAI-- "cuentan con el respaldo estructural del capital soberano".
"Nuestro conjunto de datos de seis años, con 1.171 operaciones, muestra el perfil completo del ciclo: un pico en 2021, una consolidación entre 2022 y 2024, una reaceleración en 2025 impulsada por la IA, un claro triángulo geográfico entre Estados Unidos, Asia y Europa, y una combinación sectorial ampliamente diversificada, pero que se inclina cada vez más hacia la vanguardia tecnológica", resume el documento.