El Ibex 35 ha cerrado este miércoles con un retroceso del 0,05%, hasta los 20.204,40 puntos, después de haber comenzado la jornada en positivo y de llegar a superar de nuevo los 20.280 enteros. El índice español se mantiene, pese al ligero descenso, muy cerca de sus máximos históricos.
La principal referencia de la sesión ha sido el dato de inflación de Estados Unidos. El IPC se moderó en julio hasta el 3,4% interanual, una décima menos que en junio, mientras que los precios aumentaron un 0,1% respecto al mes anterior. La inflación subyacente se situó en el 2,5%.
La moderación reduce parte de la presión sobre la Reserva Federal, aunque no despeja completamente el escenario para septiembre. Los mercados recortaron las probabilidades de una nueva subida de tipos tras conocerse el dato, pero la persistencia de la inflación energética continúa siendo uno de los principales riesgos.
Solaria, ACS y Sabadell encabezan las ganancias
Entre los valores con mejor comportamiento de la jornada se han situado Solaria (+2,75%), ACS (+2,22%), Acciona (+1,61%), Cellnex (+1,48%), Banco Sabadell (+1,20%) y Unicaja (+0,85%).
El avance de Sabadell vuelve a situar a la banca entre los apoyos del índice. Para el pequeño accionista, el sector sigue especialmente condicionado por las expectativas sobre los tipos de interés: una política monetaria menos restrictiva puede reducir progresivamente los márgenes financieros, aunque también abaratar la financiación y aliviar el riesgo de morosidad.
ACS, por su parte, prolonga su buen comportamiento en una jornada en la que se ha situado entre las principales subidas del selectivo.
Inditex y Repsol frenan al Ibex
En el lado contrario, Inditex ha liderado las correcciones con una caída del 1,66%, seguida de Fluidra (-1,45%), Amadeus (-1,34%), Repsol (-1,14%) y Rovi (-0,94%).
La caída de Inditex tiene especial importancia por el elevado peso de la compañía dentro del Ibex. Para el accionista minorista, el movimiento de una única sesión resulta menos relevante que la evolución de sus ventas, márgenes y generación de caja, especialmente después de la fuerte revalorización acumulada por el mercado español.
Repsol también ha terminado en negativo pese a que el petróleo se ha mantenido cerca de los 89 dólares. El Brent cotizaba alrededor de 88,9 dólares al cierre europeo, después de cinco sesiones de fuertes avances.
La reacción recuerda que la cotización de una petrolera no replica de forma automática el movimiento diario del barril: también intervienen las expectativas futuras sobre la demanda, los márgenes de refino, el gas, las inversiones y la remuneración al accionista.
La energía sigue complicando la desinflación en EEUU
Aunque el IPC estadounidense se ha moderado hasta el 3,4%, los precios de la energía continúan aumentando con fuerza: subieron un 14,7% interanual en julio, mientras que los alimentos avanzaron un 3%.
El dato es especialmente relevante para los mercados porque un petróleo persistentemente caro puede dificultar nuevas reducciones de la inflación y limitar el margen de actuación de la Reserva Federal.
El mercado se encuentra así ante un escenario dividido: una inflación algo más baja reduce la necesidad de nuevas subidas de tipos, pero la crisis energética mantiene abierto el riesgo de que los precios vuelvan a acelerarse.
Ormuz mantiene la presión geopolítica
El estrecho de Ormuz continúa siendo el principal foco de incertidumbre para el mercado energético. Donald Trump ha asegurado que Estados Unidos mantiene el control "total" del paso marítimo, mientras las autoridades iraníes condicionan su reapertura a un alto el fuego más amplio, el levantamiento del bloqueo estadounidense y otras concesiones.
La ausencia de un acuerdo estable mantiene elevada la prima geopolítica incorporada al petróleo. La Agencia Internacional de la Energía ha revisado además sus perspectivas para el mercado en un escenario condicionado por las dificultades para normalizar el tránsito y por el descenso de las reservas.
Para los inversores del Ibex, la evolución de Ormuz puede producir efectos opuestos: un petróleo caro puede favorecer determinados negocios de Repsol, pero perjudica a compañías intensivas en combustible y eleva los riesgos inflacionistas para todo el mercado.
El caso Antin añade una nueva referencia para las renovables
La jornada también ha dejado una novedad judicial relacionada con las energías renovables españolas. Un tribunal federal del Distrito de Columbia ha permitido avanzar en la ejecución en Estados Unidos del laudo del denominado caso Antin, relacionado con los cambios realizados por España en el régimen de primas a las renovables.
La decisión permite a los acreedores buscar activos españoles en territorio estadounidense y registrar la sentencia en otros distritos judiciales. El procedimiento tiene su origen en las inversiones realizadas por Infrastructure Services Luxembourg y Energia Termosolar y en el posterior arbitraje planteado bajo el Tratado de la Carta de la Energía.
El asunto introduce una referencia adicional para un sector que este miércoles, sin embargo, ha registrado un comportamiento bursátil positivo, con Solaria liderando el Ibex.
Europa también cierra en negativo
El tono ligeramente bajista se ha extendido a las principales plazas europeas. Londres ha cedido un 0,10%; París, un 0,46%; Fráncfort, un 0,23%; y Milán ha terminado prácticamente plana, con un descenso del 0,01%.
La reacción muestra que el dato de inflación estadounidense, pese a moderarse, no ha sido suficiente para mantener las compras que dominaron las primeras horas de negociación. El Ibex también perdió el impulso inicial y terminó la jornada con un recorte mínimo.
En renta fija, la rentabilidad del bono español a diez años se ha situado en el 3,599%, prácticamente sin cambios respecto al martes, mientras que la prima de riesgo se ha mantenido alrededor de los 44 puntos básicos.
El euro también ha registrado movimientos reducidos frente al dólar y se ha situado en torno a los 1,154 dólares.